Semana Santa
Vuelven las procesiones a Murcia: el Amparo ya tiñe de azul las calles
El Cristo de Salzillo, crucificado sobre un montículo de flores, es el protagonista de la primera procesión de la Semana Santa murciana, que parte de San Nicolás con fervor | Jesús del Gran Poder estrena corona y llora por uno de sus estantes
El Santísimo Cristo del Amparo, crucificado sobre un montículo de rosas azules, entre las que sobresalía una corona de espinas, fue el protagonista de la procesión del Viernes de Dolores por la tarde, la primera de la Semana Santa murciana, que partía del templo de San Nicolás, en la plaza del mismo nombre, para gozo de vecinos y visitantes.
Cuando la talla, atribuida a Salzillo, cruzó el dintel de la parroquia, sonaron los acordes del himno de España y sonó más de una lágrima de emoción.
A las siete en punto de la tarde, un repicar de campanas que duró varios minutos anunciaba lo que estaba por venir. Un reguero de nazarenos azules se dispersaba aún por la plaza y calles aledañas, buscando su sitio. La banda comenzó a tocar acordes sacros, al son de las campanas, que continuaban, fervorosas. Hacía tiempo que no se recibía una Semana Santa con tanta gana. La Agrupación de Tambores y Cornetas Virgen de Los Llanos, patrona de Albacete, fue la primera en desfilar. En la calle San Nicolás, los niños ondeaban al aire sus bolsas de plástico, aún vacías, pero listas para llenarse en breve de dulces, monas y huevos. «Mira, ese está gordo», decía un zagal a otro, mirando el buche de un nazareno.

L.O.
Abría el cortejo azul el Ángel de la Pasión, emisario de la historia más grande jamás contada, como dice la película. La del mensajero es una talla sencilla y poderosa, a la que siguió la Sagrada Flagelación, de Hernández Navarro, con Cristo y su torturador sobre un lecho de claveles rojos, como la sangre. Le tocaron la burla, con tambores y bocinas, y todos los nazarenos que portaban los instrumentos iban descalzos.
Impacta el rostro del Mesías en el paso de Jesús ante Pilato, de Antonio Labaña, e impacta la ilusión del público, de grandes y pequeños, por recibir, de nuevo, por fin, un caramelo de un nazareno.
El otro Cristo que se llevó más fotos, aplausos y veneración en la procesión azul fue el Jesús del Gran Poder, que estrenaba corona y camisa, y cuyo trono lucía un crespón negro, debido al fallecimiento de uno de sus estantes. A los pies del nazareno, hortensias.

L.O.
Salió el Encuentro al Camino del Calvario, con la Verónica, la misma que fue a esperar al Cristo de los Toreros el miércoles en el Malecón; salió San Juan, que marca el camino, y salió María Santísima de los Dolores, la madre de Dios, a quien, la medianoche anterior, la tuna le estaba cantando Clavelitos en la plaza. A la recogida de la procesión, otro encuentro, con su hijo en la Cruz. Sobre un Gólgota hecho de rosas azules.

L.O.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un otoño muy lluvioso con nieve en noviembre: 'El cabañuelo de Mula' hace su previsión para los próximos meses
- Un joven muere aplastado dentro de un contenedor de basura cuando huía de la Policía en Cartagena
- Más de cien identificados y cuatro detenidos en una operación desplegada en San Pedro del Pinatar
- Quién es Tomás Olivo, el discreto magnate murciano y 'rey de los centros comerciales' que acaba de comprar el histórico edificio de Telefónica en Madrid
- La Vuelta a España pasa por la Región de Murcia: mapa, recorrido, horarios y todos los pueblos por los que cruzará el pelotón
- La Plaza Santo Domingo de Murcia se llena de jóvenes que acuden a ver las 'batallas de aura'
- El campo murciano alerta de que la sandía marroquí y el melón de fuera de Europa agravan su 'asfixia
- El Cabañuelo de Mula adelanta lo que espera para septiembre en Murcia y deja un aviso: 'Posibilidad de dana en el Levante


