La paralización de las obras de la residencia de estudiantes en la urbanización El Portón de Los Jerónimos está lejos de significar el fin del enredo que trae de cabeza a los vecinos, la UCAM y al Ayuntamiento de Murcia.

La promotora que comenzó a edificar el complejo educativo con un convenio con la UCAM que la propia universidad tachó de «fraudulento» –motivo por el que desde el Consistorio se vieron obligados a paralizar las obras– vuelve a la carga y ha presentado en la Concejalía de Urbanismo y Transición Ecológica una modificación del proyecto. Los mismos constructores planean ahora levantar en el mismo espacio un establecimiento hotelero cuya viabilidad urbanística «está actualmente siendo examinada por los técnicos», afirman fuentes municipales.

Si la decisión de tumbar el proyecto original de Promociones Antonio y Jerónimo Sánchez S.L. fue tomada por el entonces concejal de Desarrollo Sostenible y Huerta, Antonio Navarro Corchón, el 24 de marzo (un día antes de que se produjera la moción de censura), los constructores entregaron al nuevo equipo de Gobierno local la memoria de su nuevo proyecto, a la que ha tenido acceso está Redacción, el 5 de abril. Tantas fueron las prisas, que ni siquiera eliminaron las referencias a la residencia de estudiantes, que «son inadmisibles» para el servicio técnico de obras y actividades del Ayuntamiento, tal y como advierten a la promotora en el informe de viabilidad.

La diferencia entre la construcción de una residencia de estudiantes y un hotel está en el tipo de suelo. La primera entra en el uso de equipamiento, que tiene mayor edificabilidad, apuntan desde la UCAM. «Por eso intentaron conseguir la licencia en un primer momento usando un convenio inexistente con nosotros», explican. Descartada esa posibilidad, el establecimiento hotelero requiere de una licencia de obra para uso terciario, con hasta menos de mil metros cuadrados para construir y, por tanto, menos rentable. Una vez terminado el hotel, si llegara a construirse, contará con una planta menos que el proyecto inicial de una residencia.

Los vecinos se movilizan

Los vecinos de El Portón de Los Jerónimos han convocado mañana una reunión informativa para dar a conocer la situación de las obras. «Hay un sentimiento de malestar que afecta a la tranquilidad de toda la urbanización», reconoce Estefanía, propietaria de una de las cinco casas más afectadas por los trabajos de los operarios.

Para ella, la reformulación del proyecto no es más que «el mismo perro con distinto collar», ya que teme que al final el establecimiento tenga un «uso residencial con fachada hotelera». Defiende que un hotel «no es rentable» en una urbanización como El Portón, «que no tiene campo de golf, ni balneario, ni ninguna comodidad que pueda atraer al turismo».