Pese a la crisis de Gobierno y la tormenta de esta semana, PP y Cs asistieron ayer a la Junta de Gobierno del Ayuntamiento, que transcurrió con total tranquilidad por ambas partes y sin que el alcalde de Murcia, José Ballesta, y su socio de Gobierno naranja, Mario Gómez, se hicieran reproche alguno. Parecía un matrimonio en armonía, según fuentes municipales. Las mismas fuentes indicaron a esta Redacción que no asistió a la sesión el concejal de Salud, Felipe Coello, que fue excusado con el argumento de que se encontraba ausente porque tenía una cita médica. Esta Redacción se puso en contacto con el edil Coello, quien negó que se le haya comunicado su cese.

La crisis de Gobierno actual se ha desencadenado precisamente por la negativa del PP y del alcalde de cesar al edil, cuya destitución ha sido aprobada por todos los grupos políticos menos por los populares. La ausencia de Coello disparó todo tipo de especulaciones sobre que ya habría sido cesado por parte de su grupo, y que su cabeza habría sido entregada a Cs en el afán de cerrar la crisis y de que la dirección regional de los naranjas hicieran lo mismo con Mario Gómez. Incluso se llegó a especular con la salida del jefe de Salud, responsable del protocolo de vacunación. Por su parte, los cuatro ediles de Cs comparecieron juntos de manera telemática en una demostración de unión y fuerza ante los populares, ya que en la mayoría de los casos la asistencia se hace desde el despacho de cada uno de ellos.

Tras la reunión de la Junta de Gobierno, la portavoz del Gobierno local, la edil Rebeca Pérez, aseguró que «el pacto de gobernabilidad no corre peligro». «Hay un problema que se ha manifestado contra una persona en concreto -en alusión a Mario Gómez- y no contra el Grupo Municipal Ciudadanos». La edil explicó que el equipo de Gobierno, «en lo que respecta al Grupo Popular, siempre antepondrá el interés general y el deber de servicio público por encima de cualquier cuestión de índole personal».

«Para nosotros siempre va a primar la lealtad y estabilidad institucional», pero «si alguien tiene que tomar una decisión para garantizar esta estabilidad institucional, se tomará», advirtió. «El mantener la estabilidad ha sido nuestro objetivo diario desde que asumimos la responsabilidad de Gobierno. No vamos a cesar en ese empeño. Para el PP prima la estabilidad institucional por encima de cualquier problemática personal o partidista. La colaboración del PP es máxima y las relaciones con Ciudadanos son buenas», resaltó Pérez.

Por su parte, el Grupo Municipal de Podemos en Murcia dio «por roto» el pacto de coalición de PP y Ciudadanos, y emplazó a las fuerzas políticas a formar un Gobierno que «garantice el bienestar de los murcianos y que tenga como prioridad resolver los problemas que arrastra el municipio desde hace décadas».

El portavoz de la formación morada, Ginés Ruiz, sostuvo que, «si hay algo que queda claro, es que allá donde gobierna el PP sigue sobrevolando la sombra de la corrupción, siguen las sospechas de irregularidades en la gestión del dinero público y siguen funcionando las redes clientelares que tanto daño han hecho; una realidad irrebatible que no hay discurso, caras nuevas o cambios de sede que puedan taparla».

A su juicio, «estos escándalos, continuados y acrecentados día a día convierten en totalmente insostenible al gobierno de coalición».