Para los enfermos y para todos los sanitarios. Desde que el hospital Morales Meseguer se inaugurase en 1993, los gritos y juegos de los niños del colegio San Buenaventura-Capuchinos de Murcia han acompañado a los sanitarios y pacientes del centro durante 28 años. Ayer tocó realizar un acto diferente en plena pandemia para que todos en el hospital se sintieran acompañados desde la distancia. Los alumnos del colegio Capuchinos prepararon ayer por la mañana, a la hora del recreo, una sorpresa, a lo grande, para todos los pacientes y trabajadores del hospital Morales Meseguer. Desde el patio, los alumnos de Primaria del centro situado en la plaza Circular levantaron unos corazones rojos de papel o cartulina para mostrar su apoyo a quienes por salud y sobre todo por el coronavirus deben estar ingresados en el centro hospitalario. El acto se realizó con motivo del Día Mundial del Enfermo y por ello a los niños se les robó unos minutos de su recreo para que pudieran lanzar un mensaje de ánimo en forma de corazón hacia el hospital. En frente, esperándolos, estaban los empleados del Morales Meseguer en los descansillos de las escaleras del edificio, saludando y portando también pancartas donde daban las gracias a los alumnos por su cariño. Desde algunas de las habitaciones del hospital también se mostraron carteles con la palabra ‘Gracias’ como respuesta al acto emotivo del colegio.

A través de las redes sociales, la gerencia del Área VI de Salud agradecía «a los niños del colegio Capuchinos este bonito gesto de corazón», y a este mensaje se sumaban distintos facultativos del Morales Meseguer. El servicio de Radiología del hospital, a través de su cuenta de Twitter, también agradecía el acto «a los niños del colegio, a sus profesores y a la dirección del centro. Pero no sólo hoy; tenerlos al lado y oír sus gritos diarios, tantos años, recuerda que la vida florece cada día, cada instante, aunque las circunstancias la puedan pintar de negro».