04 de agosto de 2020
04.08.2020
La Opinión de Murcia
Educación

El colegio de Javalí Nuevo lleva tres años de batalla para que le amplíen la potencia eléctrica

El CEIP Río Segura no puede instalar nuevos aparatos de aire por la descoordinación entre las administraciones

04.08.2020 | 04:00
El colegio de Javalí Nuevo lleva tres años de batalla para que le amplíen la potencia eléctrica

El 80% de los centros de la Región tienen este mismo problema, según la FAPA.

La necesidad de ampliar la potencia eléctrica en los colegios públicos de la Región de Murcia es un problema que se arrastra desde hace muchos años, pero desde hace tres, coincidiendo con la instalación de los contadores digitales por parte de las compañías eléctricas, la necesidad se hizo más acuciante. Los centros ya no tenían la posibilidad de superar la potencia contratada y pagar el exceso, como se había hecho siempre, ahora cuando se supera el límite contratado se corta el suministro eléctrico al salta el Interruptor de Control de Potencia (ICP).

El protocolo de actuación frente la covid-19 no ha hecho más que ahondar en el problema. Según la FAPA, en esta situación de déficit eléctrico se encontrarían cerca del 80 por ciento de los centros educativos públicos de la Región. Es el caso del CEIP Río Segura de Javalí Nuevo, que lleva esperando tres años a que el Ayuntamiento de Murcia y la Consejería de Educación se pongan de acuerdo para ampliar la potencia en el centro. Actualmente, debido al covid-19, se han visto obligados a desdoblar dos clases, en espacios del propio colegio que antes no eran aulas y que requieren por tanto una climatización y acondicionamiento integral. Desde la Junta Municipal de Javalí Nuevo, aunque no es su competencia, se han comprometido a comprar los aparatos de aire acondicionado, «pero hasta que no aumenten la potencia no podrán utilizarse», denuncia la alcaldesa pedánea, María Jesús Barquero.

Según la pedánea, en el centro de esta polémica vuelve a estar la falta de coordinación entre los Ayuntamientos y la Comunidad Autónoma. La acción para la ampliación de la potencia eléctrica es ejecutada por el Ayuntamiento a través de la compañía Iberdrola, pero requiere antes la firma y un proyecto que debe realizar la Subdirección General de Infraestructuras y Promoción Educativa. Según fuentes cercanas a este departamento regional, la lista de espera para extender la capacidad de fluido eléctrico en los centros es enorme y sólo hay tres técnicos dedicados exclusivamente a visitar los centros para realizar el obligado informe. El equipo técnico es tan exiguo que no es raro que sean los propios ayuntamientos los que se encarguen de redactar la memoria técnica del proyecto, algo que no siempre es posible.

Desde la FAPA, destacan el caso del CEIP San Antonio de Mazarrón, «desde hace tres años, si los alumnos entran a las 9:00 horas de la mañana, a las 9:15 horas empieza a saltar el automático». Esta situación se extiende al Francisco Caparrós, La Aceña y hasta hace poco el de La Cañadica.

Alquerías

En el Colegio San José de Calasanz de Alquería es imposible dotar de aire acondicionado a todas las aulas del centro «por sobrecarga, saltan los plomos» asegura el alcalde pedáneo, Fernando García.

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