21 de julio de 2020
21.07.2020
La Opinión de Murcia
Memoria histórica

Caen los muros de la Cárcel Vieja

El proyecto de rehabilitación del histórico inmueble, que cuenta con una inversión de casi 2 millones de euros, estará listo en un año

20.07.2020 | 23:22
El alcalde José Ballesta observa cómo cae a pedazos el muro de la Cárcel Vieja.

Arranca el plan de rehabilitación de la Cárcel Vieja de Murcia con el derribo de parte de sus muros perimetrales. El proyecto, que transformará el antiguo penal en un espacio abierto a los ciudadanos, reutilizará las piedras derribadas para adoquinar los nuevos espacios peatonales que se generen. La obra cuenta con una inversión de 1,9 millones de euros y durará un año.

En total, se van a tirar cinco muros: el lateral anexo al Hospital de La Vega, y otros cuatro muretes interiores que dan a los patios de la prisión, entre los que se construirán nuevos espacios peatonales adoquinados con las piedras de esos mismos muros.

Desde principios del mes de julio se han estado llevando a cabo trabajos previos de retirada de la tabiquería interior de la primera planta de los edificios este y oeste del penal, para la posterior retirada de escombros de todas las plantas interiores, la ejecución de la cimentación de la estructura y el cambio de la cubierta.

El edificio de cabecera se recuperará para usos sociales, culturales y recreativos, con un espacio reservado para la memoria histórica, al tiempo que se crearán espacios exteriores ajardinados en los patios oeste y sur.

En total, en todo el entorno el área peatonal se multiplicará por ocho con respecto a la actual, y entroncará también con el eje de Alfonso X El Sabio.

Tanto el ala derecha como el ala izquierda del edificio, que actualmente quedan divididas, estarán conectadas mediante un módulo acristalado situado en la fachada trasera del edificio, de manera que no cambie la percepción de la fachada principal.

Además, se crearán espacios públicos ubicados en cada una de las dos naves del edificio y existirá un acceso con recepción en planta baja para los tres espacios públicos, con un núcleo de comunicación vertical.

También se mantendrán las antiguas torres de vigilancia y el muro perimetral exterior noreste, colindante con el edificio de Correos, en cuyos perímetros se instalará una celosía de perfiles metálicos y espaciado variable, buscando la permeabilidad total de los patios con la ciudad y una mayor sensación de amplitud en el entorno urbano que revele el edificio al ciudadano.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook