01 de diciembre de 2019
01.12.2019

Un sendero turístico recuperará el tradicional riacho de la Morda

La Concejalía de Desarrollo Sostenible proyecta una nueva vía verde de 1,5 kilómetros en Nonduermas que recorrerá este tramo del arroyo que en otra época drenaba las aguas excedentes de las salinas de Sangonera

01.12.2019 | 04:00
Recreación de uno de los tramos por los que discurre el arroyo de la Morda.

Un sendero turístico por la huerta de Murcia permitirá conocer los encantos de este entorno natural entre la estación de mercancías que hay en el límite con Alcantarilla y Nonduermas. Para ello, el Ayuntamiento de Murcia está trabajando en la recuperación del arroyo o riacho de la Morda, un cauce que forma parte de la red de riego de la huerta murciana y que de forma histórica drenaba las aguas excedentes de las salinas de Sangonera y vaguadas adyacentes, aguas que conducía hasta el río Segura en el punto de unión conocido como Rincón de los Ortuños, en el paraje de Barriomar, muy próximo al Cuartel de Artillería.

El proyecto inicial que ha redactado la Concejalía de Desarrollo Sostenible y Huerta, que dirige Antonio Navarro Corchón, contempla la recuperación de este riacho como infraestructura verde, así como itinerario turístico y lugar de ocio al aire libre. Por ello, la propuesta de recuperación incluye estrategias de renaturalización y plantea que la superficie cuente con espacio en los que sea compatible la circulación de peatones y bicicletas.

Desde la Concejalía que dirige Navarro Corchón quieren completar con la senda verde del riacho de la Morda la red de itinerarios turísticos y vías amables que se están poniendo en marcha en los últimos años y dar una opción más a los murcianos y visitantes para disfrutar de su tiempo libre.

El proyecto busca renaturalizar la zona mediante la plantación de especies autóctonas, aumentando la biodiversidad y restaurando la vegetación propia de ecosistemas de ribera, y a su vez recuperar la relación de los ciudadanos con este espacio gracias a la eliminación de barreras físicas (demolición de muros y retirada de vallados, diseño de rampas para mejorar la accesibilidad) que actualmente provocan una situación aislada y marginal en el cauce.

Los técnicos han detectado que en la actualidad hay problemas como acumulaciones de escombros e imposibilidad de circulación peatonal por crecimientos descontrolados de la vegetación, lo que dificulta el uso y disfrute de este espacio natural.

Promovido por la Oficina de la Huerta, perteneciente a la Concejalía de Desarrollo Sostenible y Huerta, el proyecto básico y de ejecución ha sido elaborado por la arquitecta María Degania Medina, de 'Reverdecer Estudio'.

Según el proyecto al que ha tenido acceso LA OPINIÓN, el tramo en el que se va a actuar tiene una longitud de 1,5 kilómetros y una anchura de entre 5 y 38 metros, en función de la zona. Llegando la superficie de intervención a los 31.200 metros. Siendo el presupuesto de la obra superior a los 206.000 euros.

Previo a la redacción, se ha realizado un análisis territorial e histórico del trazado completo del riacho, desde su origen hasta su desembocadura, estudiando su evolución hasta la actualidad y su potencial como infraestructura verde, así como su posible conectividad con otros itinerarios.

En el tramo entre el Camino de los Soldados y la Estación Oeste el cauce del riacho a la Morda está delimitado en su margen izquierda por un talud y valla metálica hacia la estación, y en su margen derecha por un camino con firme de tierras y otro talud el Camino del Turbedal. La situación hundida del cauce en este tramo y la existencia de vegetación de ribera crea una situación paisajística encajonada.

En otro tramo hay una gran olmeda, que se quiere recuperar como lugar de estancia, pero a partir de ella existe una discontinuidad en el riacho por la intersección con el Camino Juan de la Cruz, por lo que se tiene que actuar para darle continuidad. Al otro lado del túnel del ferrocarril los técnicos han detectado una zona en la que se aprecian restos de una intervención pasada (mobiliario de madera, papeleras...) que se encuentran en mal estado y toda la escorrentía transportada por el riacho hasta este punto acaba, por tanto, desembocando en la acequia de Barreras.

Por ello se proyecta una amplia zona de estar en albero bajo una plantación de chopos en los terrenos contiguos al ferrocarril y la instalación de 24 pilonas de madera en diferentes puntos para impedir el paso de vehículos a motor y la colocación de 51 bancos de hormigón prefabricado con un acabado liso gris antigrafiti.

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