12 de septiembre de 2019
12.09.2019
La Opinión de Murcia
Justicia

Indemnizan a la familia de un paciente que murió en el hospital San Carlos por una infección

Entró a quirófano y falleció poco después por sepsis

12.09.2019 | 14:22
Indemnizan a la familia de un paciente que murió en el hospital San Carlos por una infección

El Tribunal Supremo ha condenado a Quirón Hospitales S.L. a indemnizar con 96.800 euros a la viuda y los dos hijos de un hombre que murió en diciembre de 2010 en la UCI del hospital San Carlos de Murcia de una infección adquirida en el centro hospitalario tras una intervención quirúrgica.

En una sentencia, la Sala de lo Civil revoca las sentencias dictadas por el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Murcia y por la Audiencia Provincial, que desestimaron la demanda de la familia y exoneraron de responsabilidad al hospital.

La Audiencia indicó que la neumonía que el paciente adquirió en el centro no podía imputarse a la deficiente asepsia de la UCI y que no constaba una esterilización inadecuada, mientras que el juzgado señaló que el origen exacto de la infección no pudo determinarse y que ningún otro paciente resultó afectado, sin que se hubiese probado mala praxis o negligencia.

Pero no lo entiende así el Supremo que aplica al caso su doctrina sobre la responsabilidad objetiva del hospital en este tipo de infecciones intrahospitalarias, adquiridas en el centro mientras se recibe atención por otra causa.

Recuerda que no basta con contar con protocolos de asepsia y profilaxis, sino que debe demostrarse que fueron escrupulosamente observados, y que la carga de dicha prueba corresponde al centro.

Al respecto, la sala explica que "la falta de constancia de la concurrencia de culpa o negligencia en la adopción de medidas preventivas no puede perjudicar al enfermo, que sufre una patología propiamente hospitalaria, que no padecía a su ingreso, y con respecto a la cual no corre con la carga de la prueba".

"Al revés es acreedor -continúa- de la recepción del tratamiento médico hospitalario con las debidas garantías de seguridad".

La sentencia explica que cuando se produce una infección intrahospitalaria no se puede anudar a la misma fatalmente la condición de inevitable porque "es un riesgo que se puede prevenir y reducir".

"La experiencia demuestra que la instauración y escrupulosa observancia de protocolos preventivos rebaja considerablemente las infecciones de esta etiología, lo que cuestiona su inevitabilidad como criterio absoluto", señalan los magistrados.

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