30 de junio de 2019
30.06.2019
Alcantarillado

Las últimas tecnologías llegan al subsuelo de Murcia

Aguas de Murcia saca a licitación la compra de nuevos equipos con cámaras subterráneas que le permiten llevar a cabo reparaciones en la red de saneamiento del municipio cuando se produce una rotura u obstrucción sin necesidad de abrir zanjas en la vía pública

29.06.2019 | 22:31

Los robots con cámara y las máquinas de fresado permiten limpiar el interior manejándolos desde la superficie.

La red de saneamiento o alcantarillado del municipio de Murcia cuenta con una longitud que supera los 2.000 kilómetros de tuberías, una infraestructura que prácticamente a diario presenta roturas o incidencias por el arrastre de sustancias que necesitan ser reparadas en el menor tiempo posible. Para evitar tener que romper el suelo, abrir zanjas y, con ello, tener que interrumpir el tráfico o el tránsito de personas en las zonas afectadas, la empresa Aguas de Murcia ha hecho una apuesta por la incorporación de las últimas tecnologías a sus labores, herramientas que permiten trabajar en el subsuelo desde la superficie sin necesidad de desarrollar grandes obras.

Precisamente, en estos últimos días Aguas de Murcia ha sacado a contratación el servicio de inspección de la red de alcantarillado mediante un robot con cámara de televisión y acondicionamiento de tuberías mediante robot de fresado para renovar la tecnología de la que dispone. El valor estimado del contrato es de 1,5 millones de euros para un periodo de dos años, aunque en las condiciones publicadas en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (Borm) contempla la posibilidad de prorrogar el contrato con la empresa transcurrido ese tiempo por anualidades hasta un máximo de dos años más.

El responsable de Tecnologías y Zanjas de Aguas de Murcia, Jorge Sánchez, explica a LA OPINIÓN que en la red de saneamiento suelen presentarse problemas ocasionados por la presencia de grasas, obstrucciones o raíces que van buscando las zonas húmedas y el agua y se van abriendo paso. Esta misma semana el equipo de técnicos ha estado trabajando con el robot subterráneo en la pedanía murciana de Sangonera la Seca, donde se ha llevado a cabo la reparación de una conducción de saneamiento que había sufrido desperfectos por el vertido de productos agresivos, lo que provocó el deterioro de las tuberías.

El robot se introduce en el interior de la red de saneamiento y va grabando las imágenes al mismo tiempo que mediante un sistema de códigos hace un diagnóstico del estado del tramo en el que se va a trabajar. En este caso es uno de los técnicos, Francisco Costa, quien desde un vehículo va manejando los mandos de la maquinaria que hay bajo el suelo gracias a las imágenes que recibe en las distintas pantallas. Costa indica que al mismo tiempo que observa la grabación la máquina de fresado va limpiando la zona obstruida o cortando las raíces que encuentra en su camino. Estos restos se van cortando en pequeños trozos para que posteriormente el equipo de limpieza pueda retirarlos con facilidad. «Este robot es como nuestros ojos bajo la tierra», afirma, ya que tiene autonomía para trabajar a una distancia de hasta 80 metros.

El responsable de Tecnologías y Zanjas señala que estos 80 metros son más que suficientes, ya que la distancia entre un pozo y otro es de entre 40 y 50 metros. «En algún lugar podemos llegar a tener esos 80 metros entre una entrada y otra si se da la circunstancia de que en esa zona cruza una autovía o vial de grandes dimensiones», apunta. En la actualidad Aguas de Murcia dispone de dos equipos de televisión y tres de fresado, una apuesta que afirman que «ha sido un avance sustancial en el mundo del saneamiento».

Entre las cosas que Francisco Costa afirma haberse encontrado con la cámara en el subsuelo destacan sobre todo pequeños animales como lagartos, culebras o ratas, aunque recuerda que en una zona cercana a un acuario llegaron a aparecer en las alcantarillas gambas. En ocasiones también chocan con restos de hormigón, pero en estos casos cuentan con la ventaja de que la máquina de fresado dispone de distintos cabezales de corte en función del material con el que tiene que trabajar y se van cambiando.

Jorge Sánchez reconoce que los técnicos que trabajan con esta maquinaria están perfectamente formados para manejar los mandos del robot y así poder limpiar la red de saneamiento desde la superficie desde que se han incorporado estas tecnologías.

En este caso destaca que entre las ventajas de estos métodos se encuentra el no tener que romper el suelo y picar el asfalto, «lo que implica menos molestias para los vecinos que una obra convencional, cuando se abre una zanja a dos metros de profundidad y se tienen que hacer hasta muros pantalla para evitar derrumbes». Además, se acorta el tiempo de trabajo, ya que mientras que una reparación con apertura de zanja se puede prolongar hasta tres semanas, con esta tecnología se reduce a un solo día.

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