28 de mayo de 2019
28.05.2019
La Opinión de Murcia
Comercio

La huerta, 'pa los murcianos'

La Asociación 'La Huerta se Defiende' apuesta por el mercado local y rechaza exportar sus productos

27.05.2019 | 20:01
Integrantes del curso organizado por la Asociación para formar a nuevos agricultores.

Paco Orenes, 'El Huertanico', a pesar de ser de una familia de cuatro generaciones de agricultores y un enamorado de la huerta de su Región, decidió dedicarse durante un tiempo al mundo de la cocina. Fue entonces cuando se dio cuenta del gran nicho de mercado que estaba sin cubrir en la Región de Murcia: la venta y distribución de productos locales y tradicionales de la huerta.

Por este motivo decidió crear hace unos tres años, junto con un grupo de agricultores, la Asociación 'La Huerta se Defiende' debido a la dificultad real que existía para encontrar el sabor y las frutas y hortalizas de toda la vida. La forman más de una decena de personas y el objetivo común es concienciar a la población sobre la importancia del consumo de productos locales. Poco a poco, la idea fue calando y actualmente trabajan con algunos de los mejores restaurantes de Murcia.

Tal y como afirma Orenes, «la huerta no es de uno solo para remar, tienen que haber muchos remando y cuantos más agricultores haya mejor». De este pensamiento nace un curso organizado por la Asociación y financiado por el Ayuntamiento de Murcia para formar a nuevos agricultores. En esta materia se los instruye para adaptarse a la huerta del siglo XXI, una huerta que, por el cambio climático y por la climatología de la Región, cuenta con varias primaveras, hecho que no tiene lugar en otras localizaciones y que permite alargar la producción de muchos cultivos.

También se les enseña a plantar en una huerta que cada vez está más concienciada con el medio ambiente y que apuesta por lo ecológico. Aunque, de todos los cambios que están sucediendo, quizás el más importante sea que «la visión de la mujer en la huerta está cambiando mucho», según Orenes, ya que ahora muchas de ellas ven en la agricultura una forma de vivir. Esto también se hace evidente entre los miembros de la entidad, de los que casi la mitad de integrantes son mujeres, todos ellos de edades comprendidas entre los 25 y 40 años.

Un punto positivo es que, además de las mujeres, los jóvenes también se suman a la labor y, aunque sorprenda, hay muchos que quieren vivir de la tierra.

Todos los integrantes de esta Asociación y de las muchas que están surgiendo, realizan una labor social ya que «no demando productos yo, Paco Orenes, los demanda la sociedad y nosotros se los proporcionamos», alega. El Rincón de Seca, pedanía murciana, es el lugar donde se encuentra el terreno en el que llevan a cabo todas las plantaciones, desde las más comunes (son las verduras lo más cultivado) hasta las más novedosas y especializadas, como la labor de investigación que realizan con los comestibles de cocina (por ejemplo, hojas de mostaza o flores de col murciana).

Recuperar lo autóctono

Además, también intentan recuperar productos autóctonos que casi habían desaparecido, mostrando un interés especial por los frutales como el pepetero y las verduras como las berenjenas blancas o variedades de tomates que eran muy difíciles de encontrar hasta hace unos años. Una vez cultivadas, las ponen de nuevo en el mercado y «la gente se sorprende, no sabían ni que existían», afirma. Sin embargo, también son conscientes de que se enfrentan a varios problemas.

Uno de ellos es que disponen de un terreno muy reducido al que tienen que sacarle la máxima rentabilidad, por lo que plantan aquello que más sabor tiene y las especies que más se potencian en la huerta. Otro de los más importantes y alarmantes es que debido a que el ladrillo ha ido ganando terreno a la huerta, los agricultores se ven obligados a hacer que su producción sea lo más constante posible e intentar que su género pueda adquirirse en cualquier época, algo muy complicado de conseguir en los cultivos.

Distribución

«Hemos tenido que concienciar a la gente de que no se puede tener de todo y en cualquier época. Cada fecha tiene su verdura y su fruta, aunque no estemos acostumbrados a eso», un hándicap muy grande según Orenes.

Para suplir esta carencia, intentan desarrollar productos durante todo el año y alargar las temporadas para que el consumidor lo tenga disponible y, sobre todo, que sea un agricultor local y no otro distribuidor quien pueda dar ese servicio. En cuanto a su producción, la distribuyen en tres ramas: restaurantes, tiendas de barrio y a particulares que lo soliciten a través de grupos de consumo que crean en Whatsapp. Estos últimos reciben la mercancía en cestas personalizadas de manera que pueden tener la huerta en casa gracias a los repartos semanales que realizan. Tras distribuirlos, Orenes analiza qué producto tiene mejor acogida por los consumidores y transmite la información a otros agricultores para que puedan aplicarlo a sus cultivos.

Lo que si tiene claro, tanto él como los agricultores de su Asociación, es que es ilógico que los mejores artículos se manden fuera de la Región y en Murcia queden los excedentes, de manera que intentan hacer lo contrario: no exportar. Asimismo, acorde con su filosofía, lo hacen casi todo a mano e intentan contribuir lo mínimo con las emisiones de CO2 del transporte, por lo que no trabajan a más de 20 kilómetros del Rincón de Seca. «Tenemos una de las mejores huertas del mundo. La huerta de Murcia es la huerta de Europa» y creo firmemente que debe aprovecharse, concluye.

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