06 de mayo de 2019
06.05.2019
La Opinión de Murcia
Tribunales

El Ayuntamiento de Murcia deberá indemnizar 4 años después a 7 cocineras

El Supremo exime a la empresa contratista del catering de varias guarderías del despido improcedente

05.05.2019 | 19:53
Dos alumnas en un comedor escolar.

La Sala de lo Social obliga al Consistorio a pagar a las trabajadoras o a readmitirlas, al haber rescatado la concesión en 2015 para asumir el servicio de los comedores,

En una sentencia del pasado 26 de marzo, el Supremo ha resuelto absolver a Mediterránea de Catering, que había sido condenada inicialmente por un juzgado de Murcia y por el TSJ a indemnizar a las trabajadoras despedidas. El Supremo confirma la improcedencia del despido y condena al Ayuntamiento de Murcia a que «readmita a las trabajadoras en las mismas condiciones o las indemnice en las cantidades legalmente procedentes, con las consecuencia legalmente inherentes según la opción elegida».

El importe de las indemnizaciones por despido que se fijaron hace cuatro años ronda entre los 1.500 y los 12.000 euros. En total suman 37.681 euros.

Las cocineras y ayudantes de cocina despedidas habían trabajado antes para otras empresas contratistas del servicio y al adjudicarse el contrato Mediterránea de Catering las había asumido por subrogación. El abogado de las trabajadoras, Fernando Caravaca, ha explicado que si el Ayuntamiento opta ahora por la readmisión tendría que pagar los salarios de trámite a las siete trabajadoras que pueden haberse generado en los cuatro años que han transcurrido. Añadió que el conflicto pudo haberse evitado si «el Consistorio hubiera convocado un concurso para adjudicar el servicio».

La empresa Mediterránea de Catering les notificó el despido el día 13 de marzo de 2015, tras recibir un documento del Ayuntamiento en el que se le comunicaba que «una vez finalizada la prórroga del contrato, debían dejar dichos centros de trabajo con efectos de ese día». Les comunicó igualmente que, a partir del día siguiente «el Ayuntamiento se subrogaría en sus contratos».

Tras una demanda inicial, Mediterránea de Catering fue condenada a indemnizar a las trabajadoras por despido improcedente, por lo que recurrió la sentencia al Tribunal Superior de Justicia de la Región, que volvió a fallar a favor de las cocineras. La Sala de lo Social del TSJ entendió igualmente que el Ayuntamiento de Murcia no estaba obligado a asumir los contratos de las siete trabajadoras despedidas, al no tener que «subrogarse en la posición del anterior empresario». Por el contrario, la Sala entendía que la empresa debió recurrir a una extinción en la forma legal y no imputar al Ayuntamiento la responsabilidad de un despido improcedente.

Entonces la concesionaria optó por presentar un recurso de casación al Supremo alegando que existía «una contradicción entre la sentencia recurrida y la dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia» de 2005.

El Supremo estima que «estamos en presencia de una actividad externalizada primero y recuperada después, que no se basa exclusiva o fundamentalmente en la mano de obra». Añade que «para prestar este servicio encomendado» hace falta disponer de unas instalaciones equipadas y unas infraestructuras, por lo que entiende que la asunción por parte del Ayuntamiento del servicio de cocina puede entenderse como «una situación que da lugar a la subrogación de la plantilla».

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