20 de abril de 2019
20.04.2019
La Opinión de Murcia
Seguridad

El violento ladrón que atacó a un policía en Murcia, en libertad con cargos

El caso se resolvió en un juicio rápido y el sospechoso, que tiene antecedentes por hecho similares, salió a la calle

20.04.2019 | 18:42
El agente, de espaldas, al día siguiente de arrestar al agresivo ladrón, que ya está libre.

El asunto se resolvía al día siguiente, en un juicio rápido en la Ciudad de la Justicia de Murcia, al que el agente acudió en calidad de testigo. Los hechos tuvieron lugar el pasado Lunes Santo, en el murciano barrio de San Antón. Un policía nacional fuera de servicio, llamado Francisco José, lograba reducir y arrestar a un sujeto que robó el bolso a una mujer.

Se da la circunstancia de que el ratero no solo atacó a la señora y la tiró al suelo en un portal: también arremetió luego contra el agente, al que llegó a propinar una patada en el estómago.

Cuando el policía lo cacheó, descubrió que llevaba encima dos cuchillos. Uno de ellos ya había caído al suelo en el forcejeo previo. Viandantes testigos de lo sucedido llamaron al 091 y al lugar se desplazó una patrulla de la Policía Nacional, que llevaron al hombre (un español con numerosos antecedentes por robo) primero a un centro de salud y a continuación a dependencias policiales. Durmió en los calabozos.

Al día siguiente, ante el juez, el sujeto quedaba libre, con cargos, indicaron fuentes cercanas.

Precisamente sindicatos policiales se quejaban recientemente de que los jueces sueltan a los ladrones a los que ellos se esfuerzan en arrestar. Fuentes judiciales recordaron que la prisión provisional es una medida restrictiva que solo se aplica si lo pide la Fiscalía y si se aprecia riesgo de que el sospechoso vaya a fugarse o a destruir pruebas.

Francisco José es un murciano con 14 años de servicio a sus espaldas. Actualmente trabaja en Seguridad Ciudadana en la Comisaría del Carmen, en la capital.

El policía, de 43 años de edad, contaba el Martes Santo a LA OPINIÓN que no se lo pensó al ver al sujeto, que «forcejeamos» y, cuando lo redujo, el sujeto empezó a gritar que él era inocente, que tenía diabetes y que el verdadero ladrón andaba suelto.

No es la primera vez que al agente se le presenta una situación así. En su opinión, fue «el instinto policial» el que le hizo actuar. «Hay algo ahí que hace que tanto ellos, los delincuentes, nos reconozcan a nosotros, los policiales, como nosotros a ellos», explica.

En cuanto a la víctima, una vecina de 66 años de edad, fue atendida en un cercano centro de salud, donde le hicieron el parte de lesiones para poner la denuncia. Presentaba erosiones en el cuello, en un brazo y en una mano, pero su estado no revestía gravedad.

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