06 de abril de 2019
06.04.2019
La Opinión de Murcia
Semana Santa

Escuela de nazarenos

Casi 2.000 escolares participaron este sábado en la sexta procesión del Ángel por las calles del centro de Murcia

06.04.2019 | 14:39
Escuela de nazarenos
Pequeños estantes esperando para comenzar la procesión en la plaza del Cardenal Belluga

Suenan las trompetas y los tambores en la plaza del Cardenal Belluga. A los pies de la catedral, la procesión está a punto de comenzar. Es la primera procesión de Murcia, la conocida como del Ángel. En ella, casi 2.000 niños y jóvenes conforman esta singular comitiva en la que adoptan todos los roles propios de una desfile pasional: estantes portando pasos, bajo los mandos de jóvenes cabos de andas; músicos de uniforme; pequeñas manolas, ataviadas con atuendo negro, teja, mantilla y rosario; nazarenos que reparten caramelos y dulces entre los numerosos curiosos y familiares que siguen la procesión.

Un total de 16 centros educativos del municipio participaron este sábado en la procesión del Ángel, que este año alcanzaba su sexta edición. La Escuela Infantil Reyes Magos abría el desfile con pequeños ángeles, algunos en brazos de sus padres o profesores debido a su corta edad, y nazarenos que portan campanillas. Van anunciando el inicio de la procesión. Las madres de algunos de los niños no ocultan su emoción al ver pasar frente a ellas a los pequeños: "Me lo como", exclama una, mientras saca el teléfono móvil y capta una instantánea de su hijo convertido en un pequeño nazareno.

Cerca de ella, también en la plaza de Belluga, una abuela se muestra nerviosa mientras busca a su nieta entre la multitud de niños que están preparados para desfilar. "No la veo, y no quiero perderme su primera procesión", comenta.

Los pequeños toman las calles. Desde la emblemática plaza murciana, desfilaron durante la mañana de este sábado por las calles Salzillo, Platería, la plaza de Santo Domingo, las Anas y Basabé. Lo hacían acompañados de sus profesores y ataviados con los trajes característicos de las procesiones de Murcia. Así, los pequeños nazarenos vestían túnicas de los colores de las distintas cofradías de la ciudad: el rojo, el morado, el marrón, el verde o el azul inundaban las calles del centro murciano al son de los toques de tambor y de las marchas procesionales. Y es que, también había músicos entre las filas de la procesión: bandas de cornetas y tambores, conjuntos instrumentales en los que primaba la flauta dulce y hasta una coral, todos ellos integrados por pequeños músicos y escolares que participaban de esta manera tan especial en la procesión.

Muchos son hijos y nietos de cofrades murcianos, pero también los hay que participan en esta procesión sin tener ninguna vinculación familiar con la Semana Santa murciana. Durante todo el año, el Cabildo de Cofradías se reúne con los colegios para ir marcando directrices con el fin de que hoy "sea todo un éxito la procesión", explica el presidente del Cabildo Superior de Cofradías, Ramón Sánchez Parra.

El beso de Judas, la Dolorosa, la Vera Cruz o la Inmaculada son algunas de las imágenes que portaban los estantes. Jóvenes cabos de andas eran los encargados de guiarles en cada calle, esquina o parada. "La ilusión con la que se monta por parte de la comisión y la implicación de los colegios hacen que sea posible esta maravilla", aseguraba momentos antes de comenzar el desfile procesional Ramón Sánchez Parra.

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