27 de marzo de 2019
27.03.2019
Tribunales

Tendrá que demoler parte de su casa por construirla en una Zepa

La Audiencia Provincial respalda una primera sentencia que ya condenó a un vecino de Murcia por edificar sin permiso en Cañadas de San Pedro

27.03.2019 | 04:00

Deberá pagar una multa de 2.190 euros

La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso presentado por el propietario de una obra ilegal contra la sentencia del Juzgado de lo Penal que lo condenó a un año y medio de prisión y multa de 2.190 euros por un delito contra la ordenación del territorio, por haber construido una vivienda y piscina en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

El Juzgado de lo Penal declaró probado que en mayo de 2015 el Ayuntamiento de Murcia detectó la existencia de las obras en la pedanía de Cañadas de San Pedro, en el Puerto del Garruchal, en terrenos que no eran urbanizables y que, además, gozaban de especial protección.
El Servicio de Inspección Urbanística comprobó que las obras no cumplían el planeamiento urbanístico y que no eran legalizables, al estar los terrenos en la ZEPA del Monte de El Valle y Sierras de Altaona y Escalona.

La sentencia, que ahora se ve confirmada por la Audiencia, condenó también al acusado a la demolición de lo ilícitamente construido y a reponer en su estado originario la realidad física alterada con las construcciones.

En su recurso, el interesado alegó que el Juzgado no había valorado las declaraciones de dos testigos, que aseguraron en el juicio que la casa en cuestión estaba ubicada en una zona agrícola y que alrededor de la misma existían más de medio centenar de edificaciones.

Requisitos urbanísticos

También expuso que la zona contaba con los servicios de luz, agua, recogida de basura y caminos asfaltados, además de que la obra considerada ilegal cumplía con los requisitos urbanísticos en cuanto a metros construidos, altura, ubicación y otros.

La Audiencia, al desestimar el recurso del condenado, comenta que con las pruebas practicadas en el juicio oral «no podemos extraer, como pretende la parte apelante, que la construcción esté fuera del límite de la ZEPA o en zona próxima, ni tampoco que la construcción esté ubicada en una superficie de explotación agraria».

Y añade que las posibles plantaciones de cítricos en la zona, que el apelante expuso en un intento de acreditar que se trataba de un espacio agrícola, «responden más bien a una agricultura de ocio».

En cuanto a la obligación de demoler estas construcciones ilegales, la Sala dice que es lo que procede, ya que las mismas no son legalizables.

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