«Lo más importante que a uno lo pueden nombrar en su tierra es alcalde o pregonero de la Semana Santa. Habéis cumplido uno de mis mayores deseos». Así de contundente y emocionado se mostraba ayer el secretario general del Partido Popular, Teodoro García, en el acto en el que fue presentado como pregonero de la Semana Santa de Murcia de 2019.

El arte fue protagonista en el evento, que congregó a numerosos cofrades en la plaza del Romea, entre los que estaba el Nazareno del Año, Antonio Zamora Barranco, y en el que se presentó el cartel de la Semana Santa, una obra del pintor Herminio Estrella que provocó aplausos y palabras de asombro y aprobación al ser descubierto a los presentes. Y es que, la Semana Santa es arte, cultura y tradición, «pero también es música», aseguró García, que ha participado en los desfiles pasionales de Murcia en repetidas ocasiones como nazareno y como músico y que, con sus palabras, dejaba entrever que, posiblemente, las marchas que acompañan a los pasos tendrán cabida en el pregón que pronunciará para anunciar la llegada de la Semana de Pasión.

También mostró su nerviosismo ante lo que se le ha encomendado. «Quizá alguien piense que, como soy político, pregonar la Pasión, muerte y resurrección de Cristo puede ser un discurso más, pero está equivocado», apuntó, para añadir que hay «miles de palabras a mi disposición, y todas me parecen insuficientes para reconstruir las sensaciones que se tenido a lo largo de 34 Semanas Santas».

Ante un público atento, que aplaudió en numerosas ocasiones y abarrotó el salón de actos de Cajamar, Teodoro García hizo gala de amor patrio. «Murcia es nuestro hogar», señaló, «y como todo hogar, necesita de un fuego en torno al cual calentarnos, que son, precisamente, nuestras tradiciones».

El ya proclamado pregonero se mostró orgulloso de sus raíces. «Por mucho tiempo que pase fuera, en Madrid o en cualquier otra parte del mundo, esta tierra va siempre conmigo» y, arrancando las sonrisas de los presentes, aseguró que «estoy empeñado en que venga mucha gente de fuera» a la Semana de Pasión. «Quiero enseñarles que no hay mejor escultura que Salzillo y no hay mejor museo que la mañana de Viernes Santo».

Y con ese orgullo murciano cerraba su intervención subrayando que «hay que amar lo nuestro, nuestra Semana Santa, y hay que decir con orgullo que somos murcianos y, sobre todo, cristianos».

El sentimiento del pregonero fue destacado por el alcalde de Murcia, José Ballesta. Ambos tuvieron palabras de agradecimiento para quienes trabajan todo el año, de manera desinteresada, para que cada primavera los desfiles pasionales salgan adelante. «No cejéis en vuestro empeño, no penséis que lo que hacéis no tiene ningún valor», insistió el primer edil murciano. Y es que, «gracias a vosotros, Murcia, en unos días, va a salir masivamente a las calles a ver a sus cofradías y a emocionarse».

Capuces rojos y el Cristo de la Misericordia

La obra de Herminio Estrella muestra al Cristo de la Misericordia a hombros de los estantes de la cofradía que lleva su nombre. Varios hachones con velas portados por penitentes y el rojo de sus capuces inundan el primer plano del cuadro. Al fondo, el titular de la cofradía sale del templo, de los característicos tonos ocres de las iglesias de Murcia. José Ballesta se mostró emocionado y agradeció al autor su trabajo.