25 de enero de 2017
25.01.2017
Entrevista
Psicóloga Forense adscrita al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cartagena 

Ana Matás Alcaraz: «Las bandas legitiman la violencia extrema por la ideología»

«La aplicación en exclusiva de la ley no es suficiente para reconducir el comportamiento de estos jóvenes»

24.01.2017 | 23:58
Ana Matás en su despacho.

Desde su experiencia, en una banda se percibe como enemigo todo aquel que no comparte su ideología y advierte de que en las redes sociales se tolera la violencia psicológica.

Debido a los casos conocidos en las últimas semanas, el más reciente hace tres días, de agresiones por parte de bandas, ¿podemos decir que se está produciendo una radicalización en sus comportamientos?
En función del tipo y características de la banda, pueden tender a presentar comportamientos más o menos extremos; en general, en aquellas en las que existe una ideología más marcada, que puede ser de tipo racista, xenófoba, u otras, un fuerte sentimiento de pertenencia, y la percepción de otra persona como ´el enemigo´ por tener una ideología o condición diferente a la propia, podemos observar gran legitimación de la violencia extrema.

¿Salen de cacería o tienen claros sus objetivos?
Depende del tipo de banda, fundamentalmente del grado de estructura y características de la misma, así como de la ideología a la que esté asociada. Podemos encontrar bandas con comportamientos delictivos más generalizados, es decir que pueden presentar comportamientos violentos de forma más indiscriminada y de una forma menos estructurada, y otras en las que la base ideológica es mayor, presentan más organización y estructura, y que pueden presentar una violencia más premeditada y extrema.

¿Qué les impulsa a estos comportamientos tan violentos? ¿Tiene mucha culpa las redes sociales o los videojuegos o simplemente les gusta?
Las razones son complejas y debemos seguir investigando al respecto; no cabe duda de que la legitimación de la violencia como resolución de conflictos desde cualquier ámbito de la sociedad, familia, medios de comunicación, redes sociales, etc y la gran exposición que tienen los menores hoy en día a modelos de comportamiento violento, así como otros factores personales, deben ser objeto de estudio y reflexión para la explicación de este tipo de comportamientos. Como sociedad debemos ser conscientes de la violencia psicológica que subyace en ocasiones en numerosos ámbitos, que es legitimada o normalizada por el conjunto de la sociedad en general, y con la que estamos mandando un mensaje doble a nuestros jóvenes acerca del uso de la misma.

¿Sus comportamientos son comparables a los de las sectas?
Pueden compartir algunas características, como el fuerte sentimiento de pertenencia, la exclusión de las personas que no pertenecen al grupo, y la percepción de que aquellos que no son de mi grupo y no comparten mis creencias son una amenaza.

Para reconducir las conductas de estos jóvenes, ¿vale solo la aplicación de la ley?
Rotundamente no. Desde la psicología es fundamental la explicación y el análisis de estas conductas, para que podamos trabajar en la modificación y prevención de este tipo de comportamientos. Sólo en la medida que seamos capaces de actuar sobre los factores que los producen, podremos conseguir su erradicación. Desde este punto de vista la prevención debiera ser un objetivo prioritario al que destináramos como sociedad todos los medios posibles.

¿Qué podemos hacer los padres para detectar y/o prevenir este tipo de conductas?
La familia es un ámbito fundamental de transmisión de valores y modelado de comportamientos no violentos; es en casa donde aprendemos cómo resolver los conflictos, qué comportamientos son admisibles y cuáles no, la tolerancia, la empatía, el respeto por las opiniones y la condición de otros, y lo hacemos no necesariamente por lo que se nos dice, sino, sobre todo, por lo que observamos. Es fundamental que los padres modelen comportamientos no violentos como forma de resolver los conflictos.

¿Debería la policía trabajar más en el control de este tipo de grupos, tenerlos fichados de alguna manera, y trabajar con los psicólogos para reconducir conductas?
Es fundamental que la Psicología pueda colaborar con los diferentes colectivos profesionales y esté presente en todos los ámbitos que se relacionan con estos jóvenes, policía, sistema judicial, educativo, etc. Desde todos estos ámbitos son continuas las peticiones de colaboración y el reconocimiento de la necesidad del psicólogo en el abordaje de estos comportamientos, que están limitados en ocasiones por la falta de medios y de presencia de profesionales que puedan llevar a cabo esas funciones.

¿Se nos están radicalizando en general los jóvenes, haciéndose más violentos? No pasa un día en el que no se grabe y se suba a las redes sociales palizas de unos a otros.
Una cosa es que los jóvenes estén siendo más violentos y otra que la tecnología de la que disponemos hoy en día haga más visible todo este tipo de comportamientos; debemos mediante la investigación diferenciar una de otra, pudiendo coexistir ambas. Sin duda las nuevas tecnologías tienen un papel importante de cara al análisis de comportamientos violentos que estamos observando los psicólogos que trabajamos en el ámbito judicial, como es la violencia psicológica que se ejerce, por ejemplo, en las redes sociales entre los jóvenes en forma de insultos, humillaciones, comentarios despectivos, y que son toleradas y normalizadas en mayor medida que la violencia física, de forma que de nuevo mandamos un doble mensaje a nuestros jóvenes sobre qué tipo de violencia es ´admisible´ y cuál no, cuando el mensaje debería ser claro y rotundo ante cualquier tipo de comportamiento violento.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook