13 de diciembre de 2016
13.12.2016
Testimonios

"Los echaron del local, es normal que le rebatiera al portero", dice un amigo

Cuatro colegas del joven que recibió una brutal agresión en Santa Isabel relatan lo ocurrido mientras aguardan en un pasillo del Virgen de la Arrixaca

13.12.2016 | 12:59
El herido, Andrés Martínez con su novia, Zaira.

"El vídeo yo no lo quiero ver más. Cada vez que lo veo, se me revuelven las tripas". "Yo estoy flipando todavía". "Esto no tiene ni pies ni cabeza". "Increíble". Son las frases que salían de la boca de los cuatro amigos de Andrés Martínez que este martes por la mañana aguardaban en un pasillo del Virgen de la Arrixaca, junto a la UCI, para saber noticias de su amigo, que permanecía sedado después de la agresión que recibió el domingo por la noche, en la murciana plaza de Santa Isabel.

Aquella tarde salieron media docena de colegas de fiesta. Celebraban el cumpleaños de uno de ellos y fueron al local 609, un pub de copas ubicado en una calle perpendicular a Santa Catalina. Muchos solían frecuentar este bar. Andrés, según cuentan, no salía mucho, pero aquel día su amigo el cumpleañero le insistió para que se apuntara a la fiesta.

Todo comenzó, relata uno de los amigos (y testigo de parte de los hechos) en la zona de fumadores habilitada en la puerta del bar. "Había mucho aforo, la policía había entrado ya controlar el garito... Y te sobra gente. De repente un vaso se cayó, una copa... (Andrés y su amigo) los que más escándalo estarían armando, lógico y normal, era el cumpleaños de un amigo... Lógicamente me echas y lo normal es que te rebata", comentaba en La Arrixaca uno de los amigos de la víctima.

Este amigo, que prefiere no ser identificado, califica de "lo normal" el hecho de que, si te echan de un bar, "te tires tres o cuatro minuto diciéndole las cosas al portero". "Y de repente, se ve que había un botellín de agua en el callejón, y le pegaron una patada al botellín en plan cabreado. Que se le tiró a la cabeza (a uno de los porteros) fue mentira. Al poco de darle la patada, a los treinta segundos o por ahí, salieron los porteros detrás de Andrés. Y a los tres o cuatro minutos los vimos venir. Cuando nosotros vamos para allá sólo vemos a nuestro amigo con la camisa rota. Había un vomitado bastante grande con sangre en el suelo".

Andrés tenía licencia de taxi, aunque últimamente se dedicaba al negocio del hielo. Era natural de Alcantarilla, como el resto de amigos con los que salió.

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