Agentes de la Policía Nacional de Murcia han desarticulado un grupo que utilizaba una furgoneta como laboratorio para adulterar droga, que luego vendían en una caravana. Las siete personas detenidas con motivo de esta operación pertenecen a un mismo clan, una familia afincada en la pedanía murciana de Espinardo, a quienes se les imputa la comisión de delitos contra la salud pública.

Esta actuación policial se engloba en una macrooperación contra el tráfico de drogas en la Región de Murcia, que se ha podido llevar a cabo gracias a la información recopilada durante meses por la Unidad de Droga y Crimen Organizado de Murcia. Así, la desarticulación del clan de Espinardo se enmarca dentro de la misma operación por la que se ha detenido a 18 personas de la misma banda, que se dedicaban a introducir en Murcia droga procedente de Colombia. La familia de Espinardo ´trabajaba´ conjuntamente con estos ciudadanos sudamericanos, a quienes ya se les decomisó ocho kilos de cocaína en los cuatro registros que se efectuaron en Murcia.

Tras el arresto de los proveedores de la banda, los agentes de Policía Nacional localizaron al receptor de la droga en Murcia, un hombre de 27 años que fue detenido a finales de mayo. Este vecino de Espinardo se dedicaba a manipular, adulterar y preparar las dosis individuales de estupefaciente. Y lo hacía en una furgoneta que usaba a modo de laboratorio improvisado y que estaba acondicionada con todo lo necesario para usarla como ´cocina´ para tratar la cocaína. Los policías localizaron los inmuebles donde se vendía esta droga y el pasado 17 de junio se estableció una gran redada en la que se registraron ocho domicilios y una caravana.

Esta caravana, aparcada en medio de una plaza de Espinardo, era uno de los puntos de venta de droga de la banda. Durante la redada se detuvo a seis personas y se decomisaron cuatro armas de fuego,300 gramos de heroína, 300 de cocaína, 5 kilos de marihuana y un kilo y medio de hachís.