Los Reyes Magos adoraron al Niño a los pies de la Catedral de Murcia. La escena tuvo lugar ayer durante la representación del tradicional Auto de los Reyes Magos, a cargo de la Asociación del Auto de los Reyes Magos de Churra. Casi setenta años es el tiempo que los vecinos de esta pedanía llevan dedicándose a acercar a la capital esta escenificación religiosa. De esta manera, en la tarde de ayer la plaza Belluga se convirtió en un gran Belén, en el que Sus Majestades de Oriente llegaron para conocer al Niño Jesús.

Dicho Auto se ha convertido en uno de los más afamados de la Región de Murcia, y este año ha hecho doblete, ya que el estreno de estas navidades tuvo lugar el pasado miércoles en la plaza de la Iglesia de Churra.

El Auto de los Reyes Magos, en el que los actores son los propios vecinos de la localidad que lo organiza, es una escenificación teatral al aire libre. Comienza con el encuentro de Melchor, Gaspar y Baltasar con la Estrella que ha de guiarlos. La segunda parte representa su llegada al palacio de Herodes y cómo Lucifer tienta al rey para que mande matar a todos los niños nacidos en Belén. En el Auto de Reyes de Churra, así como en el de otras pedanías de la huerta, se introduce una pareja de huertanos llamados Jusepe y Rebeca, que representan al pueblo llano y que comentan el paso de la comitiva. Finalmente, se representa la parte final, en la que los Reyes adoran al Niño. La representación de ayer volvió a congregar en el corazón de la ciudad a cientos de murcianos que no quisieron faltar a una cita tan tradicional.