Una vez que ya se ha conocido la decisión de la Inspección de Trabajo, Juan Guevara critica que en los nueve meses que han pasado desde que formalizó la denuncia ha recibido amenazas. "Me han llegado a decir que me iban a dar una paliza por haber presentado la denuncia", asegura el profesor, que se lanzó en solitario en su particular batalla contra la UMU tras años de situación inestable.