Cerca de trescientos vecinos de distintos carriles de huerta de Los Garres y del Barrio del Progreso esperan desde hace casi tres años a que se acometan y concluyan las obras de saneamiento que el Ayuntamiento, a través de la empresa Aguas de Murcia (Emuasa), comenzó en 2001 y que abandonó a las primeras de cambio. Denuncian que ese parón les está causando perjuicios como malos olores, debido a que aún mantienen en funcionamiento las fosas sépticas.

El concejal de Obras y Servicios Comunitarios, José Arce, explicó ayer a esta redacción que esos trabajos se paralizaron porque apareció un imprevisto. "Los técnicos comprobaron que no era posible poner tubos de hormigón debido a que el nivel freático está a un metro. Hubo de estudiar el sistema más adecuado y se comprobó que lo mejor era instalar tubos de PVC", recalcó. El edil explicó que las obras continuarán dentro de unos meses y explicó que "son obras muy complejas y que abarcan una gran extensión de terreno".

El proyecto de construcción de alcantarillado en carriles de Los Garres y Barrio del Progreso se aprobó en 2001 y se incluyó en el plan de mejora de infraestructuras hidráulicas de Murcia fase segunda. Esas obras están financiadas con fondos de Cohesión de la Unión Europea y deben estar concluidas en 2006. El saneamiento se va a instalar en los carriles Torre Caradod, Caverneras, Conejera, Frutos, Malenos, Morales y Mosquitos, donde viven cerca de 300 personas.

Carmen Pérez es una de las vecinas que viven en el carril del Conejera y afirmó ayer que cada vez que preguntan por la obra les dicen una cosa diferente. "El anterior pedáneo del Barrio del Progreso nos informó de que la obra se paralizó porque faltaba un papel de la Comunidad Autónoma. Luego nos dijo que habían traído unos tubos que eran pequeños. La cuestión es que esto está paralizado". Según denunciaron ayer los residentes, el asfalto del carril del Conejera está cortado (se hicieron los cortes para comenzar a levantar el asfaltado y meter los tubos) desde hace que hace casi tres años se comenzaron las obras. Esos cortes no se han arreglado y siguen siendo visibles. Además, hay montones de arena preparados desde el principio en el huerto de un vecino, que no puede cultivar la tierra. Los vecinos de la zona se ven obligados a gastarse un dinero periódicamente en la limpieza de las fosas sépticas.