Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tradiciones

Vientos en la víspera del Corpus

El toque de Ministriles y Clarineros anuncia la llegada de una festividad que se considera el antecedente de los Desfiles Bíblico-Pasionales

Los clarineros con miembros del Ayuntamiento de Lorca en el balcón principal del Consistorio. | AYTO. LORCA

Los clarineros con miembros del Ayuntamiento de Lorca en el balcón principal del Consistorio. | AYTO. LORCA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

L. O.

En las vísperas de la celebración de la Procesión del Corpus Christi, el balcón principal de la Casa Consistorial y de las Salas Capitulares de la antigua Colegial de San Patricio, en la Plaza de España, cobraban ayer protagonismo. Un año más, eran escenario de la convocatoria con el toque de Ministriles y Clarineros, una tradición del último tercio del siglo XVIII.

El alcalde, Fulgencio Gil Jódar, presidía la tradicional invitación del cabildo civil y el eclesiástico. «Es un ceremonial en las vísperas de la celebración del Corpus Christi que los investigadores sitúan como el antecedente de los Desfiles Bíblico-Pasionales», manifestaba al término de la convocatoria.

No se sabe la fecha concreta en la que se pudo instaurar en Lorca esta festividad. La primera noticia documentada data de 1472 en tiempos del reinado de Enrique IV. Y puede considerarse como el antecedente del Cortejo Bíblico, como aseguraba el pintor e investigador Manuel Muñoz Barberán.

Niños saludan a los ministriles. | AYTO. LORCA

Niños saludan a los ministriles. | AYTO. LORCA

Como manda la tradición, a las doce del mediodía se cumplía el protocolo. El acto arrancaba con el repique de las campanas de la torre campanario de la antigua Colegial, con tres intervalos en los que los clarineros del concejo tocaron invitando al clero secular por tres veces; a cuyo toque respondían desde la sala capitular de San Patricio los ministriles, aceptando la invitación. Antaño, al terminar el segundo repique de las nueve de la noche, se iniciaban los festejos populares, estando toda la plaza y el edificio municipal iluminado con gran cantidad de faroles de aceite.

En hora de la mañana se formaba la procesión en la plaza, acudiendo el concejo ‘en forma de ciudad’, precedido por los cornetas, hasta llegar a la puerta del templo por el ‘carrerón’, donde eran esperados por los Ministriles, que, al cesar las cornetas, recibían a la corporación con un toque peculiar de violines, requinto, flauta o clarinete.

Tracking Pixel Contents