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Fiestas

El esplendor de un pasado medieval en Caravaca

El gran desfile de Moros y Cristianos congrega a miles de personas a lo largo de la Gran Vía y celebra a los vencedores de los Caballos del Vino

Desfile de Moros y Cristianos en Caravaca de la Cruz

Desfile de Moros y Cristianos en Caravaca de la Cruz / Enrique Soler

Enrique Soler

Enrique Soler

Caravaca de la Cruz mostró ayer toda el esplendor de su pasado medieval en el gran desfile de Moros y Cristianos. Con el cartel de ‘No hay billetes’ se ocuparon las más de 7.200 plazas de tribuna y las 500 sillas que comisión de festejos dispuso a lo largo de la Gran Vía caravaqueña. Eso, además, de las cientos de personas que se agolpaban en el inicio del recorrido, para poder saborear un espectáculo único que tuvo la primera declaración en la Región de Murcia de Fiestas de Interés Turístico Internacional.

Abrió el cortejo una representación del Bando de los Caballos del Vino, con sus amazonas a la cabeza, Mónica García Pérez-Castejón y Triana Fernández Gómez; detrás, Seductor de Reverte, el caballo que se alzaba como el rey del Hoyo en el concurso morfológico, y Enol, de la peña Caprichoso, que se alzaba con la victoria en la popular carrera.

Les seguía la carroza de Las Caballos, con los enjaezamientos de las peñas Universo y Cabecico, ganadores del primer y segundo bloque del concurso de enjaezamiento. Y cerraba el cortejo el presidente del Bando de los Caballos del Vino, Jesús Torres, junto a toda su junta.

El segundo bloque estuvo formado por las kábilas del Bando Moro, abriendo un fabuloso boato que hizo las delicias de todos los presentes. Gobernando las filas agarenas los Sultanes, Francisco Martínez y Leticia Guerrero.

Cerraba el cortejo, el Bando Cristiano que este año tuvo un boato muy especial: cada grupo estuvo escoltado por un ‘cabo batidor’, un jinete que dirigía a los participantes.

Una de las novedades de este año fue la salida del grupo Huestes de Fernando III, que se incorporan a las Fiestas en honor a la Vera Cruz, incluyendo junto a sus filas a la caballería y a la popular bando de cornetas y tambores de la Vera Cruz, una banda histórica del municipio.

Otros actos

Por la mañana, cerca de una treintena de peñas y más de 400 caballistas participaban en el desfile infantil, mientras que, lejos de la algarabía, el acto que le da significado a todo: la campanilla que recorre todas las calles de Caravaca anunciando que el Leño de Cristo va en busca de los que más la necesitan y que, entre ayer y hoy, visitará más de medio centenar de hogares, así como diferentes espacios de carácter religioso.

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