Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medio Ambiente

El hospital Rafael Méndez de Lorca se convierte en refugio de vencejos

La Asociación BosqueO2 y Sos Vencejos instalan una decena de cajas nidos especialmente diseñadas para favorecer la presencia de esta ave migratoria, protegida por ley

Representantes de BosqueO2 y SOS vencejos tras la instalación de las caja nido.

Representantes de BosqueO2 y SOS vencejos tras la instalación de las caja nido. / L.O.

Daniel Navarro

Daniel Navarro

El Hospital Universitario Rafael Méndez de Lorca ha sido escenario esta semana del proceso de colocación de una decena de cajas nido para vencejos. Así lo indicaba a esta redacción Pedro Quiñonero, presidente de la asociación BosqueO2, entidad que junto a Sos Vencejos llevaba a cabo los trabajos en las instalaciones del recinto hospitalario de referencia del Área III de Salud.

"Esta ave migratoria, protegida por ley, reside en nuestro territorio entre primavera y verano, la especie se alimenta abundantemente de insectos voladores, hecho que genera enormes beneficios a los ciudadanos, pues eliminan millones de mosquitos que son potenciales propagadores de enfermedades virales como por ejemplo el Dengue, Zika, Malaria o el virus del Nilo del que ya ha habido casos en nuestro país", apunta el responsable de la entidad, haciendo hincapié en el gran valor de estas aves como elemento natural para la regulación de plagas.

Cajas nido antes de su instalación.

Cajas nido antes de su instalación. / BosqueO2

Así, la iniciativa impulsada por BosqueO2 y SOS Vencejos consistía en la colocación de diez cajas nido en diferentes puntos estratégicos de la instalación sanitaria, donde se ha detectado en años anteriores la presencia de estas aves. "El fin de la acción es que los vencejos puedan realizar sus puestas y criar sus polluelos sin interferir en el desarrollo de la actividad hospitalaria que pudiera afectarles", indica por su parte Melani Ros, presidenta de Sos Vencejos quien, en relación con este asunto, explica que el vencejo pasa la mayor parte de su vida volando, "siendo capaz de permanecer hasta 10 meses sin aterrizar".

Como parte del proyecto, Quiñonero menciona la colaboración del Área III de Salud como un elemento fundamental, poniendo a disposición de las entidades su servicio de mantenimiento, que se encargaba de realizar la instalación de las cajas nido en puntos elevados de la infraestructura sanitaria. En cuanto al material utilizado para realizar las cajas, desde las asociaciones apuntan a que se ha utilizado material reciclado y pintura ecológica, pues "este formato evita que otra clase de aves puedan colonizar estos nidos".

Polluelos de vencejo (rescatados) en una imagen de archivo.

Polluelos de vencejo (rescatados) en una imagen de archivo. / Gloria Piñero

Uso inminente

Por lo que respecta al inicio del periodo de uso de las cajas, Quiñonero y Ros explican que en unos días se espera la llegada de estas aves en su recorrido migratorio, estando ya las cajas listas para acoger los primeros vencejos procedentes de África. "Esta especie aprovecha los huecos en tejados o edificaciones, donde encuentra el refugio adecuado para criar, de hecho, la progresiva pérdida de edificaciones antiguas en teja, ha provocado una disminución de la presencia de estas aves en nuestras ciudades, resultando muy importante acondicionar espacios adecuados para que puedan permanecer entre nosotros y eliminar en torno a 20.000 mosquitos diarios, como apuntan algunas investigaciones sobre ejemplares individuales", termina la líder de SOS Vencejos.

Vial de acceso al hospital Rafael Méndez de Lorca.

Vial de acceso al hospital Rafael Méndez de Lorca. / Daniel Navarro

En riesgo por el calor

No obstante la falta de espacios para anidar no es el único problema que enfrentan estas aves tan características de la geografía nacional. En concreto, el aumento de las temperaturas es otro de los inconvenientes de estos pájaros deben afrontar, puesto que provoca que muchas de estas crías salten precipitadamente de los nidos por la incomodidad que genera el calor en los mismos, al ubicarse generalmente en agujeros bajo los tejados de casas.

Y es que, los vencejos por su anatomía, son incapaces de levantar el vuelo por sí mismos cuando se encuentran en el suelo, por lo que son una presa fácil para los depredadores y tienen muchas posibilidades de morir por inanición; tanto es así que, según los últimos estudios, su población ha descendido un 30 por ciento en las últimas dos décadas.

Tracking Pixel Contents