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Inocentes

Obispillos y diablos se unen en Caravaca

Multitud de caravaqueños fueron sancionados por los hechos más inverosímiles en la peculiar fiesta de los inocentes

Todo lo recaudado irá destinado a la congregación de clarisas del municipio

Enrique Soler

Enrique Soler

Caravaca

Por andar con los pies, lavar con lavadoras o incluso a los frailes por llevar hábito, nadie se escapó en Caravaca de ser multado por una bulla de obispillos y demonios, que recorrió las calles del municipio. Todo por una buena causa, ayudar a la congregación de las madres Claras de Caravaca. 

La Fiesta de los Inocentes cuenta con antecedentes documentados en Caravaca desde el siglo XV, según fuentes del Archivo Histórico Municipal, celebrándose de manera continuada hasta la primera mitad de los años treinta del pasado siglo. Tras su recuperación en 2006, la tradición volvió a interrumpirse en 2020 con motivo de la pandemia de la COVID-19, retomándose nuevamente el pasado año, organizada por la Asociación Cultural para la Preservación de las Costumbres e Historia de Caravaca, en colaboración con el consistorio de la ciudad.

La jornada comenzó con el alarde de inocentes que recorrió las calles del municipio

La jornada comenzó con el alarde de inocentes que recorrió las calles del municipio. Posteriormente, el alcalde de la Caravaca, José Francisco García, cedió el bastón de mando al alcalde de Inocentes, Juan Antonio González Peris, quien en su discurso de investidura repasó en tono humorístico los principales hechos acontecidos en el municipio. El primer mandato del nuevo alcalde fue nombrar al inocente, este año representado por Francisco Javier Gallego, quien fuera presidente del Bando de los Caballos del Vino, cuando el festejo fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. En esta ocasión, el Lucifer estuvo interpretado por José María Rabadán.

Al estar el Ayuntamiento en obras, en esta edición todos los actos tuvieron lugar en la ermita de San Sebastián.

Pleito entre el alcalde y Lucifer

Entrega del bastón de mando

Entrega del bastón de mando / Enrique Soler

Posteriormente, la comitiva salió hasta la placeta del Santo, donde tuvo lugar el pleito entre demonios e inocentes, llevando por una vez a un acuerdo, salir a multas a cuantos viandantes se cruzarán por la calle, con un buen fin, siendo para los obispillos las buenas gentes, y para los demonios aquellos que se opusieran a pagar las multas

Quema del Herodes

Todo el mundo fue multado

Todo el mundo fue multado / Enrique Soler

Tras recorrer todo el municipio, esta popular fiesta concluyó en la ermita de San Sebastián con el recuento de todo lo recaudado, que en esta ocasión fueron más de 2.800 euros y la ‘quema del Herodes’ en la Placeta del Santo, para con ello que se marchen todos los malos augurios del año.

Una peculiar fiesta donde se volvió a poner de manifiesto la solidaridad de la gente de Caravaca por una buena causa

Una peculiar fiesta donde se volvió a poner de manifiesto la solidaridad de la gente de Caravaca por una buena causa, a la vez que se siguen preservando las tradiciones de antaño de la ciudad. 

La figura del Alcalde de Inocentes, al igual que la de otros protagonistas del festejo, se ha convertido en un símbolo de identidad cultural que une pasado y presente en clave festiva.

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