Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Desfile

Lorca pone en escena siete siglos de historia en honor a San Clemente

El Desfile Parada de la Historia Medieval organizado por la Federación San Clemente llenaba la ciudad de luz con un cortejo formado por centenares de figurantes

Uno de los grupos a caballo del desfile, parte del cortejo almohade.

Uno de los grupos a caballo del desfile, parte del cortejo almohade. / Daniel Navarro

Daniel Navarro

Daniel Navarro

Una vez más, la ciudad de Lorca dejaba el siglo XXI para retroceder más de 1300 años en el tiempo en honor a San Clemente. El viaje, que devolvía a la Ciudad del Sol a la Edad Media, tenía por escenario la Avenida Juan Carlos I, por donde desfilaban centenares de figurantes caracterizados hasta el más mínimo detalle para rememorar los hechos sucedidos entre los años 713 y 1488; unos eventos que seguirán este domingo con la tradicional subida a la Fortaleza del Sol, uno de los centros neurálgicos de los festejos.

Volviendo a lo sucedido este sábado no todo era desfile en una jornada tan emblemática para la Ciudad del Sol, abarrotada de propios y extraños que disfrutaban de la jornada de puertas abiertas dispuesta por el ente federado en la antigua iglesia de Santa María, actual Museo Medieval de la ciudad; así como del mercado ubicado en pleno Casco Histórico. Precisamente el zoco era la primera zona que atravesaba la efigie de San Clemente, que iniciaba su periplo poco después de las 17:30 horas desde la ex-Colegiata de San Patricio.

San Clemente, Patrón de Lorca, durante el desfile.

San Clemente, Patrón de Lorca, durante el desfile. / Daniel Navarro

Recorriendo los puestos del Mercado Medieval, el Patrón hacía una pequeña parada en la Plaza Calderón, donde los componentes del grupo de Coros y Danzas Virgen de las Huertas –galardonado con el 'Regni Clavis', el mayor honor que otorga la federación, este año– lo honraban bailando una 'Jota Lorquina'. Desde allí, continuaba el recorrido hasta la Plaza del Óvalo, lugar desde el que presidía todo el desfile para sumarse al final.

Abría el Gran Desfile Parada el Pendón de la Federación, incorporado el año pasado y que, desde entonces, guía todas las procesiones de la Federación. Seguidamente desfilaban unos espectaculares correfuegos, que precedían a los Bereberes de Campillo, encargados de representar lo sucedido en el año 713, cuando comenzaba la implantación de la cultura islámica en la península. Los Muladíes de Lurqa les seguían y, a continuación, los Caballeros del Santo Sepulcro, que vestían recios trajes para admiración de los espectadores. 'Almohades de Lurqa' seguían a los caballeros, representando la llegada de los Almohades al levante peninsular a partir de finales del siglo XII, que supuso la vuelta al cumplimiento estricto de los preceptos del Islam y el preludio de la llegada cristiana.

El Infante Alfonso a su paso por Juan Carlos I.

El Infante Alfonso a su paso por Juan Carlos I. / Daniel Navarro

La mesnada del Infante don Alfonso tomaba el relevo a los almohades, significando el paso por capitulación de la ciudad de Lorca en 1244, de la dominación musulmana al protectorado cristiano Castellano. A este respecto, cabe recordar que el pasado jueves se representó la conquista de la ciudad por parte del príncipe a través del ingenio pues, según cuenta la leyenda, sujetó antorchas atadas a las cabezas de un rebaño, simulando así que un gran ejército atacaba la alcazaba lorquina, que se rendía para evitar una masacre.

Mudéjares de Lurqa y Benimerines relataban los acontecimientos sucedidos a continuación, estos últimos anunciados con un estandarte bordado en oro y plata, réplica del arrebatado por las huestes lorquinas en la Batalla del Salado. Detrás, las Damas de Aragón y Bene Levi, el primero de los grupos judíos en aparecer en el desfile. Les seguían los caballeros de Xiquena, un grupo compuesto exclusivamente por caballería, que representaba la toma del cercano Castillo de Xiquena en el año 1433. Detrás, los Caballeros de la Orden Templaria de San Juan.

Estandarte del grupo judío Bene Abendanno, estrenado este año.

Estandarte del grupo judío Bene Abendanno, estrenado este año. / Daniel Navarro

Bene Abendanno y Abencerrajes, a continuación. Precisamente este primer grupo judío, 'Bene Abendanno', era el destinatario del gran estandarte realizado a lo largo del último año por la Federación con el objetivo de seguir ampliando su patrimonio. A este respecto, cabe señalar que se trata de una pieza artística confeccionada sobre terciopelo granate, ricamente ornamentado mediante la técnica tradicional del bordado lorquino, utilizando hilos de oro y plata en canutillo y sedas. En la obra, realizada en los Talleres 'Clemente I' por Silvia Teruel bajo la dirección artística de David Torres del Alcázar, destaca el motivo central, que se inscribe dentro de una estructura de arcos y elementos ornamentales de estilo gótico, cuyo diseño se inspira en los restos decorativos conservados en las yeserías de la Sinagoga de Lorca, integrando así el legado histórico judío de la ciudad en la obra, y se apoya en una cartela de oro con la inscripción Bene Abendanno.

En la parte superior del conjunto, en la clave del arco, destaca el escudo de la ciudad de Lorca, finamente bordado y coronado, que preside la composición. Bajo él se alza un candelabro de nueve brazos, fiel reflejo de la Janukia gótica de las colecciones del ciuFRONT, bordado con gran exquisitez en oro y plata realzado con efectos de volumen característicos de este tipo de bordado. Seguidamente hacía su aparición Bene Aventuriel, grupo encargado de escoltar un templete en cuyo interior iba la Janucá, uno de los grandes símbolos de la región judía, que el pasado año incorporó su nuevo estandarte, también bordado en sedas y oro.

Los Caballeros y Damas de los Reyes Católicos precedían a la imagen de San Clemente, cierre inmejorable del desfile. Acompañando a los Reyes Católicos se podía contemplar el Estandarte de Armas de Caballería de los Reyes Católicos, incorporado en 2023.

Y para cerrar el paso por la Edad Media, aparecía San Clemente. Anticipado por la réplica de la Cruz de Cristal de Roca, sobre la que el rey Fernando el Católico juró los fueros, privilegios, derechos y prebendas de Lorca en 1488, que era escoltado además por un grupo de 10 caballeros reales.

Tracking Pixel Contents