AVE

Los vecinos de Lorca en pie de guerra por el soterramiento

Las asociaciones denuncian falta de transparencia e información al respecto del desarrollo de las obras

Se han dirigido escritos al Defensor del Pueblo y a la Delegación del Gobierno para intentar conseguir una respuesta

El desarrollo de las obras contempla cierres de calles y zonas, que no son comunicados con antelación a los vecinos.

El desarrollo de las obras contempla cierres de calles y zonas, que no son comunicados con antelación a los vecinos. / Daniel Navarro

Daniel Navarro

Daniel Navarro

"Es como jugar al teléfono roto". Así define José María García, presidente de la Asociación de Vecinos 'Lorca Centro' la situación actual que rodea al soterramiento de las vías ferroviarias a su paso por el centro de la Ciudad del Sol. Y es que este proyecto, adjudicado en febrero por 328 millones de euros, se ha dejado sentir con fuerza en las últimas semanas en el casco urbano. "Cierres de calles sin previo aviso, clausura de aparcamientos de un día para otro... Las obras van a generar muchos problemas, polvo, tráfico, y no sabemos nada de nada", se queja García Vaíllo.

De hecho, la falta de comunicación por parte de la entidad estatal se ha convertido en una queja recurrente tanto del Ayuntamiento de Lorca como de la Comunidad Autónoma, a la que ahora se suman los vecinos. "Todo lo sabemos de oídas, a través de terceros y Adif ni siquiera responde a nuestras peticiones para mantener una reunión", declara el líder de los vecinos del centro de la ciudad.

Calle Periodista Ángela Ruiz, cerrada recientemente por las obras.

Calle Periodista Ángela Ruiz, cerrada recientemente por las obras. / Daniel Navarro

No obstante, los habitantes de la zona no están dispuestos a rendirse sin luchar. Según declara García a LA OPINIÓN, ya se han iniciado varias iniciativas para revertir esta falta de información. "Esto va a durar 4 o 5 años y no sabemos nada. Vamos a llegar hasta donde haga falta, ya hemos pedido una cita con la Delegación del Gobierno para intentar que nos escuchen", indica. Asimismo, se han dirigido al Defensor del Pueblo y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Lorca se encuentra en proceso de crear una comisión específica con el objetivo de mejorar la comunicación entre las partes.

"Nos gustaría estar en una mesa, que nos cuenten cómo lo van a hacer y que escuchen nuestras peticiones y aporten explicaciones" indica. En este sentido, el presidente de 'Vecinos Lorca Centro' hacía referencia a la Mesa del Ferrocarril creada por el Consistorio, a la que Adif ha rechazado la invitación en varias ocasiones. "Prefieren hacer el proyecto tal y como está y no dar explicaciones. Todo lo que se está solucionando es a través de técnicos, de forma extraoficial, mientras que Adif no dice nada", abunda.

Así las cosas, García Vaíllo aboga por la diplomacia. "Queremos enriquecer todo lo posible, no molestar ni poner trabas, ni politizar el asunto, solo que nos escuchen y que las obras sean lo menos lesivas posible para Lorca y sus vecinos", termina.

Problemas por doquier

No obstante, a pesar de que las 'molestias' de las obras del Corredor Mediterráneo hayan llegado ahora al centro de la ciudad, los vecinos del municipio de Lorca –que cruzará de parte a parte– ya se han visto afectados. En concreto, las acciones de los vecinos de Tercia han sido las más efectivas. Agrupados en la plataforma 'Tercia InComunicada', han parado las obras en varias ocasiones para que se escucharan sus reclamaciones, llegando a provocar una de las pocas reuniones entre Adif y el Ayuntamiento.

La Guardia Civil acudía a mediar en la disputa.

A finales de enero los vecinos paraban las obras del Corredor Mediterráneo. / Daniel Navarro

En este sentido, cabe recordar que los vecinos de Tercia piden mejores comunicaciones para la pedanía con la ciudad ante el corte provocado por la Ronda Central y la supresión de pasos para cruzar las vías, pero no son los únicos. Además, con el avance de las obras, los trabajos llegarán a la pedanía de La Torrecilla, cuyos vecinos ya han dado la voz de alarma al respecto del tamaño de los pasos de agua diseñados, que consideran insuficientes en el caso de avenidas en la zona; y a Almendricos, donde se pretende levantar un terraplén de más de tres metros de alto que dividiría el pueblo en dos.