Los robos de tendido eléctrico perpetradas en los últimos meses superan largamente los 20 kilómetros de cable. El último robo en la pedanía de El Puntarrón, donde los ladrones se llevaron hace apenas unos días un kilómetro de tendido. La denuncia la realizaba la edil popular María Belén Pérez, que recordaba otros escenarios anteriores en Aguaderas, La Hoya, Torrecilla, Purias, Morata, Ramonete, Henares y Nogalte.

La edil señalaba que el último robo es el décimo que se produce de tendido eléctrico, por lo que anunciaba que el Partido Popular ha solicitado formalmente que se “reúna la Comisión de Seguridad para analizar el continuo incremento de robos y criminalidad en todo el término municipal”.

Y recordaba que entre los más relevantes estaba el robo de cable producido el pasado verano en la Torre Alfonsina. “Lleva desde el pasado mes de julio a oscuras”. Este ‘apagón’ también revela, señalaba, “la dejadez, indolencia y decadencia del PSOE local, que no es capaz ni de sustituir ese tramo de cable para que el Castillo recupere sus luces habituales”.

Sobre la petición de reunión de la Comisión de Seguridad afirmaba que “nuestro único objetivo es ayudar a corregir la situación que se vive en todo el municipio. Estamos hablando de trabajo compartido, desde una perspectiva municipalista puramente constructiva, de contribuir a solucionar problemas, algo que pedimos porque estamos convencidos de que nuestra experiencia al respecto puede ser muy útil”.

Consideraba que un primer paso para revertir los actuales problemas en seguridad “sería que nuestras pedanías vuelvan a disponer de patrullas permanentes de la Policía Local, dando cumplimiento al acuerdo aprobado por unanimidad, a propuesta del Grupo Municipal Popular, en la sesión del Pleno del mes de octubre del pasado año”.

Y reiteraba que “es evidente que los amigos de lo ajeno se han dado cuenta de que el término municipal lorquino carece de la seguridad que necesita. No estamos hablando de episodios aislados, ni de un hecho casual, sino que nos encontramos ante el resultado tangible y concreto de la temeraria decisión del Gobierno socialista de retirar la Policía Local de todas las pedanías, dejando a sus vecinos ‘vendidos’ ante cualquier situación como la que están sufriendo”.