Recuperar ciudad mientras se aprende un oficio’. Ese bien podría ser el lema que los 64 alumnos y 8 monitores de los programas mixtos de empleo y formación de la Concejalía de Desarrollo Local habrían puesto en práctica en los últimos meses en la Pasarela Alcalde Miguel Navarro y el paseo volado sobre el cauce del río Guadalentín.

Culminaban este viernes los trabajos de acondicionamiento y se recuperaba así la unión entre el casco urbano y el barrio de San Cristóbal. La zona estaba muy degradada “tras años de abandono y ahora vuelve a recupera todo su esplendor gracias a la labor que han realizado los alumnos y monitores del Centro de Desarrollo Local”, afirmaba el alcalde, Diego José Mateos, que visitaba el lugar en compañía de la edil de Fomento, Isabel Casalduero, y la totalidad de los alumnos y monitores que han formado parte del proyecto.

La segunda fase de intervención abarcaba desde el Puente Viejo del Barrio hasta el Parque de La Peñica. Los oficios que participaban eran albañilería, pintura, jardinería, carpintería, iluminación y vidrio. Las labores de albañilería, como en el primer tramo del paseo, llevaban a la sustitución de las escaleras de hormigón prefabricado, que se encontraban en mal estado por unas de piedra natural y las escaleras metálicas de acceso a la pasarela desde el Puente Viejo han sido revestidas con piedra natural. También se reemplazaba toda la albardilla de piedra natural de la coronación de las jardineras, así como de las piezas rotas e inexistentes del aplacado de piedra natural de los muros en todo el ámbito del paseo.

Se pintaba toda la estructura metálica que conforma el Paseo Alcalde Miguel Navarro Molina, desde el Puente Viejo hasta el Parque de La Peñica y se procedía a la renovación integral del pavimento de la pasarela. La jardinería se muestra en 14 parterres diseñados con chapas dispuestas en módulos para separar los áridos de distinto color. En la plantación se utilizaban 10 variedades de arbustos, 3 de plantas trepadoras y 10 palmeras, lo que suponía la plantación de en torno a 400 ejemplares. El riego también era renovado por completo, adaptado a la nueva tipología de jardín con cierto aire japonés.

Las consecuciones también afectaban a los 11 bancos y 22 jardineras que han sido revestidos con madera tropical de Palo Rojo. Y se han colocado siete papeleras distribuidas a lo largo del paseo. Los vidrios en mal estado han sido reemplazados, incorporando un marco perimetral de acero inoxidable para evitar roturas de los mismos por actos vandálicos, aseveraba Mateos.

La segunda fase de las actuaciones se centraban, especialmente, en el Puente Viejo del Barrio. Se iluminaba con luces led el antepecho a ambos lados y los arcos, con la colocación de 16 proyectores en las pilastras. Además, se procedía a la colocación de una línea luminaria led sobre el pasamanos del boulevard, donde también se renovaban los apliques y se reemplazaban las luminarias de sodio por otras tipo Led en la calle San Fernando, que era reasfaltada.

El alcalde insistía en “la importancia de recuperar un espacio tan destacado como es la Pasarela Alcalde Miguel Navarro, el nexo de unión entre el casco urbano y el barrio de San Cristóbal, unos trabajos impecables con los que se vuelve a poner en valor una zona emblemática de la ciudad”. Y detallaba que la inversión de 300.000 euros y la profesionalidad de los 64 alumnos y 8 monitores de los programas mixtos de empleo y formación ‘Entreparques’ y ‘Oficios 4’, puestos en marcha por la Concejalía de Desarrollo Local, conjuntamente con empresas colaboradoras, han hecho posible recuperar este espacio para el uso y disfrute de lorquinos y visitantes.