El Niño Jesús de Mula descansa ya en su ermita en el paraje del Balate después de pasar catorce días en Mula previo a los festejos patronales. Así, pasadas las nueve y media de este jueves, abandonaba el Real Convento de la Encarnación para, acompañado de miles de romeros, recorrer los poco más de tres kilómetros de distancia que separan su ermita de la ciudad de Mula.

El repique de las campanas de las iglesias de Mula a su paso, el olor a alhábega que acompañaba la urna del Niño y la pólvora de las tracas que iban sucediéndose en todo el recorrido marcaba una jornada con un seguimiento multitudinario tras dos años sin celebrarse. Han sido muchos los actos religiosos que se han celebrado en torno a la imagen del Niño. La imagen llegaba hasta El Niño pasadas las doce del mediodía.

Un día festivo y de convivencia donde los romeros que han participado en la romería aprovechaban la jornada para comer en los parajes cercanos a la ermita y en las ventas de la pedanía.

Las previsiones de lluvia durante el día no se cumplieron y el buen tiempo acompañaba a los romeros; ya por la tarde se producía una fuerte tormenta que sí afectó a otras actividades previstas con motivo de la Feria y Fiestas.

Durante la jornada de este viernes Mula vuelve a acoger uno de sus días grandes con la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de Mula. Durante toda la mañana se realizarán diversos actos religiosos y por la tarde, procesión de la imagen titular acompañado por las imágenes de Santa Teresa y San Elías Profeta.

Las fiestas continúan hasta el domingo cuando culminen con la Festividad de San Felipe Mártir, copatrón de la ciudad de Mula.