La presencia de la Cruz de Caravaca en el mundo es un hecho más que probado. Misioneros, limosneros y peregrinos la han llevado hasta prácticamente todos los rincones del planeta. Este mes de agosto se hacía público el hallazgo de una nueva réplica, durante los trabajos de excavación de un yacimiento ubicado en la zona del valle de Reuss, en el cantón de Uri en Suiza.

Se trata de una cruz de doble brazo en forma de colgante que data del siglo XVI. El hallazgo se ha producido en el osario de la necrópolis, donde se ubica una antigua capilla del siglo XIII que tuvo conexión española. Esta capilla de Schattdorf fue demolida y en su lugar se construyó la iglesia de 1537 donde posteriormente se erigió la actual parroquia, que data de 1728. Entre la tierra acumulada en el cementerio a lo largo de los siglos surgió durante la excavación un colgante en forma de cruz. Es de bronce y tiene forma de cruz de doble brazo. Estaba en un osario que data de 1520.

Cómo llegó la cruz al cementerio de Schattdorf es lo que están investigando los expertos. En el mismo asentamiento se ha probado la presencia del pueblo romano.

En Europa, la Cruz de Caravaca está muy presente, por diferentes motivos. En el convento de las carmelitas de Bélgica se encuentra la Cruz de Caravaca que portó durante sus últimos años de vida la doctora de la Iglesia Santa Teresa de Jesús. Tras la fundación del convento caravaqueño en 1576 (XII fundación de las diecisiete que crearía en vida), Ana de San Agustín envió una Cruz de Caravaca que Santa Teresa llevaría hasta el final de sus días. Fue su enfermera en sus últimos meses de vida, Ana de San Bartolomé quien recoge la reliquia una vez fallecida la Santa. La monja fue trasladada a París, llevando consigo la Cruz de Caravaca y posteriormente fue la encargada de fundar convento en Bruselas, desde aquel momento la reliquia ha permanecido dentro de la clausura del convento en Bélgica

Hallazgo en Maryland

En enero de este mismo año, The Washington Post se hacía eco del hallazgo de una reproducción del estuche que guarda el Lignum Crucis en un yacimiento en Maryland. Se trataba de una reproducción de pequeño tamaño en cobre de las que se solían fabricar en Caravaca y se mandaban con limosneos y misioneros al nuevo mundo.

La patriarcal de doble brazo estuvo muy presente en las órdenes religiosas que partieron al nuevo mundo para su evangelización y hay reproducciones en Brasil, Argentina o Cuba, entre otros países.