“El cielo estrellado más impresionante que he visto está en los Andes. Es como tocar las estrellas con la mano”. El cónsul honorario de Ecuador en la Región de Murcia, el lorquino Juan Bastida de Haro, es un enamorado del conocido como país de los ‘Cuatro Mundos’, “Galápagos, Costa del Pacífico, Andes y Amazonía”, que ha recorrido en numerosas ocasiones, como también ha tenido oportunidad de visitar los Andes de Perú, donde tuvo la oportunidad de conocer una de las últimas tribus indígenas que ha permanecido sin contacto alguno con otras civilizaciones hasta hace bien poco.

Este verano está en las ‘Nubes’, un centro de meditación que se ha convertido en un referente mundial y donde se practica rituales, que se encargan de sanar y de restaurar el equilibrio mediante distintas técnicas, pero también meditación zen, formación en Chi Kung, yoga y desarrollo personal. El mismo, es toda una institución en estos lares que le han llevado incluso al ‘techo del mundo’, el Tibet. “Allí está el templo Potala, en Lasha, el corazón espiritual del Tibet”, recordaba.

Ha visitado Peking, capital de China; el Tibet; Estambul, Turquía; Jordania, Perú… en calidad de asesor del ministro de Turismo de Ecuador. Y recorrido casi media docena de veces el país del que es cónsul honorario desde hace más de veinte años. “He viajado por todo Ecuador. Puedo decir que conozco desde el pueblo más pequeño hasta el más grande. Es impresionante. Tiene numerosos reconocimientos concedidos por la Unesco por su riqueza natural, cultural y patrimonial y está considerado Reserva de la Biosfera por las Islas Galápagos y el parque natural Sangay”, explicaba.

Ecuador “es mucho más que inmigración. Es un destacado destino turístico internacional”, aseguraba. Desde hace años trabaja por mejorar la vida de los ecuatorianos en nuestro país. Los inicios, recordaba, fueron muy duros. “Está toda la avalancha de inmigración que se produjo a finales de los 90 y la trágica muerte de un grupo de ecuatorianos que cuando iban a trabajar en su furgoneta a una explotación agrícola fueron arrollados por un tren en un paso a nivel sin barreras en Torrecilla. No creo haber vivido una situación más dramática que aquella. Fueron momentos durísimos para todos”.

Entonces, argumentaba, las nuevas tecnologías aún no estaban implantadas. “Todos los trámites los hicimos a través de fax. En los inicios la oficina del consulado la financiaba de mi propio bolsillo”. Desde su destacada posición diplomática ha realizado más de treinta viajes a ese país. “Ecuador es el lugar con más ríos por metro cuadrado. Y tiene casi un centenar de volcanes, de los que en torno a medio centenar están activos”, contaba Juan Bastida.

Le gusta ‘perderse’ por lugares recónditos y sentirse sorprendido por lo que le rodea, como ocurría recientemente en Santa Clara, en el golfo de Guayaquil, muy cerca de la isla Puná, el mayor refugio de aves marinas de la costa continental ecuatoriana. Precisamente, en Puyo, junto al río Tena, está tomada la fotografía que ilustra este reportaje. En ella, Juan Bastida, aparece junto a una de las cascadas de la zona. “Es la finca de un amigo que compra tierras cultivadas para devolverlas a la selva. Gente altruista que, sin pretenderlo, cada día nos da una lección a todos”.

Lejos de lo que pueda pensarse, admitía, “Ecuador es uno de los países más avanzados tecnológicamente hablando, pero no ahora, sino desde hace mucho tiempo. Tiene una red de carreteras espectaculares. Y sus infraestructuras no tienen nada que envidiar. En Quito se está construyendo el metro. En una ciudad que está a 2.850 metros de altura y considerada de grave riesgo sísmico”.

La aventura le atrae, lo que le ha llevado a visitar la cordillera de los Andes, pero también el golfo de Guayaquil, donde desemboca el río Guayas, en el océano Pacífico. “Muy cerca de Quito, sobre la cordillera de los Andes, está el Cotopaxi, uno de los volcanes activos más altos del mundo”. Pero el más alto de Ecuador es el Chimborazo. “Una auténtica maravilla, situado a 6.310 metros. Es la cima del mundo. El lugar más lejano al núcleo de la tierra. Aquí puedes alzar las manos hacia el cielo y tocar las estrellas”.

Ha visitado el parque nacional Ysuní, tierra sagrada, y las islas Galápagos, el archipiélago volcánico del océano Pacífico. “Son los únicos archipiélagos del planeta que tienen territorio tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur y la segunda reserva marina más grande del planeta”, explicaba.

Cuando no está ‘paseando’ su maleta o mochila se le puede encontrar en las ‘Nubes’, en la diputación de Río, o en la pedanía lorquina de Purias. “Tengo una casita con una pequeña piscina donde me gusta retirarme a descansar. Allí hacemos una vida muy familiar”, aunque reconocía que siempre comunicado con el mundo para atender cualquier situación que pueda producirse. Y antes de despedirse animaba a todos a visitar Ecuador a conocer un lugar “único, mágico y por desgracia todavía desconocido para tantos”.