El Santísimo recorría este domingo las principales calles del recinto histórico en un ostensorio de plata y metal dorado y plateado repujado que iba portado en una carroza que se estrenaba en junio de 1950. Las calles se llenaban desde primeras horas de la tarde de aromas a romero y manzanilla. El perfume lo ofrecía la alfombra que se colocaba en las calles poco antes de la procesión y al que más tarde, durante el desfile, se añadían aromas a incienso.

Procesión cívica del Concejo por el carrerón de San Patricio con los músicos interpretando el Toque de Cabildos, los maceros y el Pendón de la Ciudad. Pilar Wals

La procesión del Corpus Christi partía de la antigua colegial de San Patricio al caer la tarde. Poco antes, se llevaba a cabo otra, esta de carácter cívico, que protagonizaba el Concejo. La corporación en Pleno salía de las Casas Consistoriales y emprendía camino hacia San Patricio por el carrerón. Lo hacía bajo Mazas y con el Pendón de la Ciudad. Delante, abriendo el cortejo, músicos que interpretaban el Toque de Cabildos.

Pilar Jiménez García, Tana García Mínguez, María Jesús Pérez Periago, María del Mar Piernas Gris, Tomasa Lorente López y María del Mar Peñarrubia Agius, durante la procesión del Corpus Christi. Pilar Wals

El desfile del Corpus salía por la puerta principal de San Patricio. La procesión la presidía el vicario episcopal de Lorca, Francisco Fructuoso Andrés, que portaba al Santísimo en un ostensorio de plata. Junto a él, el arcipreste Juan José Torroglosa; y el párroco de San Patricio, Nicolás Poyato, a los que acompañaban una amplia representación de párrocos de la ciudad.

Los niños que este año y el pasado han hecho la Primera Comunión acompañaron al Santísimo durante el desfile. Pilar Wals

Y como escolta, decenas de pequeños que este año hacían su Primera Comunión. Pero también había muchos niños que habían hecho la Comunión el año anterior y que no pudieron participar al suspenderse los últimos desfiles por la situación de pandemia.

La procesión transcurría por Plaza de España, calle Álamo, Lope Gisbert, Cuesta de San Francisco, Corredera y Álamo, para regresar a la Plaza de España. Desde el escenario de la Plaza de España se llevaba a cabo la bendición que pronunciaba el vicario episcopal y que seguían cientos de lorquinos. Poco antes, el ostensorio con el Santísimo, abandonaba la carroza en la que había procesionado, a las puertas de las Casas Consistoriales.

La carroza del Santísimo desfilando por la puerta del Palacio de los Condes de San Julián y, al fondo, la torre campanario de San Mateo con las campanas repicando en señal de alegría. Pilar Wals

Durante el recorrido se instalaron altares que fueron bendecidos a la llegada del Santísimo. El primero se situaba a las puertas de la iglesia de San Mateo. Desde lo más alto del templo no cesaban de repicar las campanas en señal de alegría y júbilo. A las puertas de la sede de la Comunidad de Regantes se instalaba otro altar y casi en la confluencia de Corredera con Álamo, el tercero. En estos dos últimos la Coral Santa Cecilia de la Amas de Casa y el Coro de Santiago, interpretaban, dirigidos por Jesús Jódar, distintos cánticos.

Poco después, la procesión encaminaba su tramo final a través de la calle Álamo. A su llegada a la Plaza de España cientos de personas aguardaban la llegada del Santísimo para la Bendición. Los estandartes de las cofradías de Semana Santa y del resto de hermandades conformaban un pasillo por el que desfiló el vicario episcopal que portaba el ostensorio con el Santísimo. Tras la bendición el cortejo del Corpus Christi se recogía por la puerta de San Patricio del arco de la calle Cava, mientras la carroza lo hacía por la puerta principal sin el Santísimo.

La procesión del Corpus Christi fue multitudinaria llenándose las principales calles por las que transitó el cortejo de público. Pilar Wals

 El vicario episcopal destacaba la importancia de volver a celebrar la procesión del Corpus Christi después de dos años sin poder hacerlo por la situación de pandemia. Se mostraba emocionado por la masiva presencia de público a pesar del intenso calor. Presidentes y representantes de las distintas cofradías de Semana Santa se daban cita en la procesión, así como las camareras presidentas. Y dirigentes de distintas asociaciones y hermandades de la ciudad que acudieron con sus estandartes.