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La Opinión de Murcia

Patrimonio

Acordonan en Lorca el antiguo convento de clarisas por desprendimientos

Urbanismo actúa con celeridad por tratarse de una zona de continuo tránsito e inmediata a una parada de autobús

Fachada del inmueble acordonada alertando a los viandantes del posible peligro de desprendimientos. Pilar Wals

El antiguo convento de clarisas, en la calle Lope Gisbert, era acordonada después de producirse la caída de fragmentos de la fachada y de la cubierta a la vía pública. Una cinta policial alerta del peligro de desprendimientos. A pesar de ello, este martes, numerosos ciudadanos circulaban por el lugar con total normalidad. Incluso algunos esperaban la llegada del autobús en la parada que se sitúa delante del inmueble y se producía la carga y descarga de mercancías.

La consolidación de la fachada y de la cubierta podrían iniciarse en breve, afirmaba el concejal de Urbanismo, José Luis Ruiz Guillén, en declaraciones a LA OPINIÓN. Este insistía en que “estamos en contacto con la propiedad para que acometa los arreglos definitivos cuanto antes. No quiero dar una fecha, para no equivocarme, pero los trabajos podrían comenzar a finales de esta semana o la próxima”, recalcaba.

Y apuntaba a que probablemente serán los definitivos. “Queremos que el arreglo incluya la consolidación de la fachada y de la cubierta para que no vuelvan a producirse más desprendimientos”. El inmueble ha sido acordonado en los últimos años en diversas ocasiones por la caída de cascotes a la vía pública.

El inmueble es el único fragmento que queda del antiguo convento de Santa Ana y Santa María Magdalena que ocupaba las calles Lope Gisbert, Álamo y Corredera. Las monjas clarisas fueron vendiendo el viejo convento de forma troceada para costear la construcción del nuevo monasterio, situado en la avenida de Santa Clara.

En el fragmento acordonado se encontraba el comedor del convento que hace años fue restaurado y habilitado para acoger un restaurante y un bar. Tras el terremoto sufrió importantes daños como el hundimiento de parte de la cubierta. Aún conserva el color característico del viejo convento y las ventanas con celosías.

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