Las esculturas del monumento que rinde homenaje a las fiestas de Moros y Cristianos y al pasado medieval de la ciudad han regresado a la Plaza del Arco de Caravaca de la Cruz tras someterse a un proceso de restauración llevado a cabo por una empresa especializada en piezas de bronce. 

La nueva peana se ha elaborado con bloques macizos de piedra natural más acordes con el monumento y el entorno del casco histórico

Los trabajos han consistido en la limpieza en profundidad del patinado y de la oxidación que presentaba el conjunto escultórico, así como en la reparación de los resquebrajamientos y zonas deterioradas presentaba. Otras tareas han sido la recuperación y unificación del color original, así como la instalación de un nuevo herraje de fijación. 

Otra actuación ha sido la elaboración en bronce de una placa que conmemora la declaración de Interés Turístico Internacional de las Fiestas de Caravaca a de la Cruz 

De forma paralela a la restauración de las esculturas del Moro y el Cristiano, el Ayuntamiento ha sustituido la peana de las imágenes por otra de piedra natural más acorde con el entorno del casco histórico en el que se encuentra. Esta nueva base se ha realizado en bloques macizos de piedra caliza en tonos rojos y gris Cehegín, recodando a la peana original y a los materiales que también se encuentran en la propia Plaza del Arco así como en los portones del edificio del Ayuntamiento. Con estos materiales se dignifica el monumento y el espacio público circundante. 

Además, se ha elaborado en bronce la placa que conmemora la declaración de las Fiestas de Caravaca a de la Cruz de Interés Turístico Internacional, anteriormente de resina y muy deteriorada. Igualmente se va renovar la placa original de colocación del monumento, inaugurado en 1985, obra del escultor valenciano afincado por aquellos años en Caravaca, Rafael Pi Belda.

Reparaciones en el firme de las calles Puentecilla y Gran Vía 

Por otro lado, la Concejalía de Obras Públicas y Mantenimiento del Consistorio caravaqueño está culminando estos días las obras de mejora de un tramo de la calle Puentecilla, el que transcurre desde el Arco del Ayuntamiento hasta la esquina con Gran Vía, y el tramo inicial, que está adoquinado, de la Gran Vía

La concejalía de Obras Públicas ha acondicionado la calle Puentecilla y el primer tramo de Gran Vía para poner una solución duradera a los hundimientos en el adoquinado que se venían produciendo cada cierto tiempo

La concejalía de Obras Públicas ha acondicionado la calle Puentecilla y el primer tramo de Gran Vía para poner una solución duradera a los hundimientos en el adoquinado que se venían produciendo cada cierto tiempo

Los trabajos, que se ha demorado como consecuencia del temporal de lluvia de las últimas semanas, han supuesto una inversión de 40.000 euros y su finalidad es acabar los problemas de hundimientos que había que reparar de forma periódica

“Se ha llevado a cabo un levantamiento total de una parte de la calle Puentecilla y la parte inicial de la Gran Vía para evitar los problemas con los adoquines que se venían produciendo cada cierto tiempo y darle, así, una solución más segura y definitiva al problema, reduciendo los costes que suponían estas continuas reparaciones”, según ha explicado el concejal José Antonio García.

Además de esta acción, también se está llevando a cabo la reparación de numerosos tramos de adoquines ubicados en distintas calles del casco antiguo como Mayor, Rafael Tejeo, Plaza del Arco, etcétera. “El tránsito continuado de vehículos y peatones, además de las persistentes lluvias de estas últimas semanas, hacían necesarias estas reparaciones para garantizar la seguridad y la comodidad de los vecinos”, ha añadido el concejal de Obras Públicas.