“Habrá Semana Santa”. Con esta frase resumían los presidentes de las cofradías lorquinas la reunión que este jueves mantenían en el Ayuntamiento con el alcalde, Diego José Mateos Molina, y el concejal de Semana Santa, José Luis Ruiz Guillén. En poco más de una hora los presidentes de blancos, azules, encarnados, morados, negros y Archicofradía de Jesús Resucitado, tomaban una decisión trascendental para la ciudad. Los ensayos, señalaban en declaraciones a LA OPINIÓN, se iniciarán en las próximas semanas. En unos días, comenzará la venta de sillas para presenciar los Desfiles Bíblico Pasionales que se podrán adquirir por separado. La venta de Jueves Santo y Viernes Santo de forma individual permitirá que un mayor número de personas puedan presenciar los desfiles.

El presidente del Paso Azul, José María Miñarro, afirmaba que la reunión había sido positiva. “Tenemos claro todos los presidentes junto con el alcalde que, si no pasa nada y todo sigue la trayectoria que esperamos, habrá desfiles de Semana Santa”. El presidente del Paso Blanco, Ramón Mateos, explicaba que las sillas se venderán por separado. “Los abonados de los palcos seguirán como hasta ahora. El que quiera comprar las localidades de forma conjunta para los dos días podrá hacerlo, pero también existirá la posibilidad de adquirirlas por separado. Con ello, se amplía la carrera y damos oportunidad a un mayor número de personas a presenciar nuestros desfiles, además de que los precios serán más asequibles”.

Las procesiones que se celebran por el recinto histórico de la ciudad, las de la Hermandad de la Curia y la de la Archicofradía del Resucitado, también se llevarán a cabo. “La intención es celebrarlas con total normalidad, salvo aquellas restricciones que tengamos que incorporar porque se nos obligue, pero nuestra voluntad es sacar las mismas procesiones que en 2019”, argumentaba Diego Domínguez, presidente de la Curia. La presidenta del Resucitado y decana de los presidentes de las cofradías de Semana Santa, Irene Mondéjar, mostraba su preocupación por los que van debajo del trono. “Espero tener gente, porque mis tronos no tienen ruedas”, a la vez que mostraba su alegría por el anuncio.

La Procesión del Silencio que transita por callejuelas del barrio de San Cristóbal con los tronos del Cristo de la Sangre, el Señor de la Penitencia y la Virgen de la Soledad a hombros iniciará sus ensayos teniendo en cuenta las normativas actuales en cada momento. “Se va pedir de manera común en todas las cofradías para empezar los ensayos pauta completa de vacunación y mascarillas FP2. Cada cofradía comenzará los ensayos cuando crea conveniente, porque hay tronos que necesitan más trabajo y otros menos”, explicaba Alberto Secada, presidente del Paso Encarnado.

Los tronos del Paso Morado presentan menos dificultades, ya que procesionan con ruedas. Su presidente, Ángel Latorre, mostraba su satisfacción porque se celebren las procesiones de la Semana Santa Lorquina. “Va a ser extraordinaria”. La Archicofradía del Santísimo Cristo del Perdón ya ha comenzado los ensayos. “Con la normativa vigente, con las mascarillas y con las distancias”.

El alcalde también se mostraba pletórico al poder realizar el anuncio que todos los lorquinos esperaban: “La Semana Santa de Lorca, la mejor Semana Santa del mundo se va a celebrar. La intención de las cofradías y del Ayuntamiento es que se celebre, siempre pendientes de la evolución sanitaria, pero estamos seguros de que en el mes de abril la situación va a estar mejor y con todos los protocolos que haya que establecer estamos convencidos de que se podrá celebrar”.

Habrá un protocolo común de todas las cofradías “para los ensayos. Se va a exigir a todos los participantes uso de mascarilla FP2 y pauta completa de vacunación. Se van a realizar reuniones periódicas de coordinación para adaptarnos a las medidas sanitarias vigentes en cada momento”. Mateos señalaba que el pistoletazo de salida será la puesta a la venta de las sillas la semana que viene. El pregón, anunciaba, “se celebrará el día 1 de abril”.