El tramo 3 de la Ronda Central de Evacuación supondrá una inversión cercana a los diez millones de euros. El alto montante –se actuará en un tramo de 730 metros comprendido entre la calle Poeta Para Vico y glorieta del Puente Vallecas hasta el inicio del nuevo puente sobre el río Guadalentín poco antes del convento de clarisas- se debe a la gran cantidad de servicios y canalizaciones que se tendrán que “mover”, afirmaba este miércoles el consejero de Fomento e Infraestructuras, José Ramón Díez de Revenga.

Los trabajos de drenaje de la Rambla de Tiata, “un canal de evacuación de aguas turbias”, como apuntaba el alcalde, Diego José Mateos, también se llevarán una importante cifra de la factura general. Se espera que las obras se inicien antes del verano y que estén concluidas en 2023. El tramo 3 de la Ronda Central de Evacuación supondrá una mejora sustancial de la movilidad y seguridad vial de los lorquinos, destacaba el consejero de Fomento e Infraestructuras.

Es, argumentaba, una de las obras “más importante para la ciudad y prioritaria para el Ejecutivo regional, ya que sirve para dar continuidad a un eje fundamental que descongestionará el tráfico en el centro de la ciudad y que además es una actuación integradora, pues elimina una barrera en la ciudad”.

El nuevo vial aumentará la conectividad y vertebración y tendrá un impacto directo en la seguridad de los usuarios y en la calidad de vida de los vecinos, ya que “descongestionará el tráfico en el centro de la ciudad y generará nuevos espacios para el peatón y ciclista”, explicaba Díez de Revenga. El alcalde añadió que esta vía soporta “unos diez mil vehículos al día, aunque las previsiones son que una vez concluida aumente el flujo, lo que permitirá sacar tráfico de la avenida de Juan Carlos I”.

La Ronda discurrirá por debajo del Puente de la Torta, un puente centenario con personalidad propia, que se mantendrá intacto. La carretera de nuevo trazado se construirá en el espacio del actual canal de aguas turbias del regadío de Lorca. Estará formada por dos calzadas, de dos carriles por sentido, y a ambos lados se reconstruirán las dos vías laterales (avenida de Santa Clara y calle Tomás Arderíus Sánchez Fortún) para facilitar el acceso a los edificios y limitar los accesos directos a las calzadas centrales.

Se construirá una glorieta circular en la zona cercana al actual Puente Tocinos que desaparecerá tras las obras. Tendrá 23 metros de diámetro interior y dará acceso al Recinto Ferial y Auditorio, Huerto de la Rueda y Alameda Poeta Gimeno Castellar.

500 árboles

El proyecto generará dos grandes zonas verdes, una cercana al Puente de la Torta y otra inmediata al Monasterio de Santa Ana y Santa María Magdalena de clarisas. En todo el entorno se situarán medio millar de árboles. “Se pretenden conservar los 140 ejemplares actuales que se incluirán en los nuevos espacios verdes que se crearán. Estos se llevarán a los viveros municipales donde permanecerán durante las obras, para ser replantados a lo largo del proyecto”, destacaba Diego José Mateos.

Se construirá una vía ciclista de tres metros de anchura y plazas de aparcamiento en batería en la vía de servicio de la margen izquierda del cauce, en la calle Tomás Arderius, en la que también se intervendrá. El consejero recalcaba la importancia de las labores “que no se ven y que incluyen una gran cantidad de servicios afectados especialmente los sistemas de drenaje”. La actuación incluye la renovación integral de servicios de tuberías, un colector de pluviales y de alumbrado público, con nueva canalización, nuevas farolas y nuevas luminarias tipo Led que cumplan con criterios de eficiencia energética.

La financiación será conjunta. Ayuntamiento aportará dos millones de euros procedentes de fondos propios, mientras que la Comunidad Autónoma financiará el resto, 7,7 millones de euros, gracias al convenio suscrito con el Banco Europeo de Inversiones.