La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso presentado por un exconcejal del PP en el ayuntamiento de la localidad murciana de Ricote contra el auto del juzgado de Instrucción que no admitió a trámite la querella por injurias que presentó en 2019 contra el entonces alcalde por la misma formación política.

El auto de la Audiencia señala que el juzgado de Instrucción de Cieza de febrero pasado no admitió la querella al considerar que los hechos relatados en la misma no eran constitutivos de aquel delito.

Según el querellante, Francisco Javier Guillamón, que luego abandonó el PP y pasó al grupo de no adscritos, las injurias se habrían producido durante la intervención del querellado, Rafael Guillamón, en un pleno de la Corporación en el que este no le permitió hacer uso de la palabra y además fue expulsado del salón de plenos.

También expuso que igualmente injuriosas fueron las declaraciones hechas a los medios informativos por el alcalde y por el comunicado incorporado a la página web del ayuntamiento, en el que se indicaba que no se había comprometido con el pueblo y que no se dedicaba a las funciones que tenía encomendadas.

Igualmente se le reprochó que no hubiera hecho acto de presencia en el pueblo durante el episodio de la DANA de 2019, pese a ser el concejal de Seguridad Ciudadana.

Para el juzgado, de los hechos ocurridos en el Pleno no se desprende actuación injuriosa alguna, y en cuanto al comunicado colgado en la web municipal su contenido no pasaba de ser una descalificación de tipo político.

En su apelación ante la Audiencia el edil señaló que el juzgado había tomado la medida de inadmisión de la querella sin llamar a declarar ni al querellado ni a una concejal que había propuesto como testigo, además de echar en falta la debida motivación en el auto recurrido.

Y añadió que no se trató de la típica disputa dialéctica entre políticos de diferentes partidos, sino que las actuaciones recogidas en la querella eran injuriosas y fueron hechas de mala fe, para desprestigiarlo.

El tribunal de la Audiencia, al desestimar la apelación, dice que las expresiones usadas por el entonces alcalde no son constitutivas del delito apuntado, ya que, por el contrario, están amparadas en el derecho la libertad de expresión, y añade que la vía civil es la adecuada para exigir lo que procesa por los posibles excesos en que pueda haber incurrido el querellado.

Rafael Guillamón tuvo que dejar la alcaldía en enero de 2019 al triunfar la moción de censura presentada por los grupos del PSOE y Somos Región, que fue apoyada por el ahora apelante, siendo sustituido aquel por el socialista Rubén Carrasco.