La Casa de Acacio Mateo Pérez-Castejón, la ermita de La Peñica, la Casa del Paso Encarnado, la chimenea de la carretera de Caravaca, el local social, el Caño del Callejón de Olcina, el Panteón de Acacio Mateo Pérez-Castejón, la Casa del Capitán y torres de vigilancia del Cuartel Mallorca 13 y la Casa del Cura de la iglesia de San Cristóbal, se han incorporado al Catálogo de Bienes Protegidos del Plan General de Lorca. El anuncio lo ha hecho este lunes el alcalde, Diego José Mateos Molina, quien ha querido que el escenario de la presentación de los nuevos bienes que se sumarán al catálogo del barrio de San Cristóbal fuera precisamente uno de ellos, la ermita de La Peñica.

En su parque y teniendo como telón de fondo el monumento ha reconocido la importancia de dotar a estas edificaciones emblemáticas del barrio de San Cristóbal con esta consideración. «Supone la atribución de una nueva condición urbanística que establece unas especiales determinaciones para proteger las construcciones existentes, sin conllevar esto una alteración del suelo urbano ni modificación alguna de la clasificación o calificación del suelo», explicaron.

La modificación del Plan General, la número 78 que se realiza, fue aprobada en la reunión de la Junta de Gobierno del pasado día 12. Consiste en la incorporación al Catálogo de Bienes Protegidos del Plan general de Lorca de nuevas construcciones, en concreto ubicadas en el barrio de San Cristóbal, que poseen interés cultural desde el punto de vista patrimonial, histórico, arquitectónico, ambiental y paisajístico para proceder a su protección por el planeamiento urbanístico, con el objetivo de preservar las señas de identidad de San Cristóbal.