El nuevo tanque de tormentas y laminación de caudales de Totana, que permitirá evitar desbordamientos en la depuradora durante los episodios de lluvias, es ya una realidad tras su recepción por la Comunidad Autónoma tras la conclusión de las obras llevadas a cabo.

El consejero de Agricultura y Medio Ambiente, Antonio Luengo afirmó ayer, durante una visita a la depuradora de Totana, que «esta infraestructura contribuirá a garantizar la seguridad, ya que servirá como dispositivo de retención o regulación de los caudales que proceden de la red de saneamiento en el caso de superar la capacidad de tratamiento de la estación».

Luengo aseguró que «una vez depurada el agua que se almacene en el tanque y en el depósito de laminación, será puesta a disposición de los regantes para su aprovechamiento en el riego de sus cultivos».

El tanque de tormentas, que tiene una capacidad de hasta 15.700 metros cúbicos, recibirá el exceso de caudales que llegan a la depuradora a través de las redes de saneamiento del municipio, reteniendo el agua de lluvia para minimizar el riesgo de inundaciones.

El consejero destacó también que esta infraestructura contribuirá a preservar el medio ambiente, «pues permitirá retener las primeras lluvias, que contienen más suciedad, y evitará que vayan a parar a los sistemas naturales acuáticos, como los ríos o ramblas».

El consejero concluyó recordando que las depuradoras se diseñan para tratar aguas residuales, no aguas de lluvia, puesto que éstas últimas, por su volumen y calidad, necesitan otro sistema de tratamiento, «por lo que se trata de actuaciones complementarias».

La Entidad de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales de la Región de Murcia (Esamur), organismo dependiente de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, ha invertido en esta actuación 1.566.652 euros.