La Guardia Civil de la Región de Murcia sorprendió al conductor de un vehículo articulado de 40 toneladas en Fuente Álamo mientras circulaba con el carné retirado, bajo los efectos de alcohol y drogas, sin el correspondiente seguro obligatorio de vehículos y sin hacer uso del tacógrafo, por lo que ha resultado investigado y denunciado.

La actuación se encuentra enmarcada en la campaña de transportes ‘Route Roadpol’, que ha desarrollado la Agrupación de Tráfico de la Benemérita la pasada semana, entre los días 19 al 25, para el control de camiones y autobuses.

Los hechos tuvieron lugar el pasado miércoles, 21 de julio, en uno de los controles que ha realizado el Destacamento de la Guardia Civil de Tráfico de Cartagena dentro de la campaña ‘Route Roadpol’, con la finalidad de controlar el cumplimiento de la legislación específica en materia del transporte, en concreto en la carretera RM-601, que une el puerto de la Cadena con Fuente Álamo, a la altura de esta localidad.

Los guardias civiles detectaron que el conductor de uno de los vehículos inspeccionados, un vehículo articulado de 40 toneladas, podía haber ingerido sustancias incompatibles con la conducción, por lo que le sometieron a las pruebas reglamentarias de alcoholemia, arrojando un resultado positivo de 0,49 y 0,44 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, triplicando la tasa máxima permitida, que en el caso de conductores profesionales es de 0,15 mg/litro, cuya infracción lleva aparejada una sanción de 1.000 euros y detracción de 6 puntos del permiso de conducción sancionado por la Jefatura Provincial de Tráfico.

Seguidamente y tras advertir los efectivos del Sector de Tráfico el estado de nerviosismo en el que se encontraba el conductor del camión, también fue sometido al preceptivo test indiciario de detección de drogas, resultando positivo en cocaína. Conforme al procedimiento establecido, dicho test debe ser contrastado por el laboratorio acreditado que a estos efectos tiene concertado la Dirección General de Tráfico, al que se le remite una nueva muestra salival debidamente precintada y custodiada que, de confirmar dicho resultado, le será comunicado a la Jefatura Provincial de Tráfico en Murcia para constancia en el expediente sancionador, que conllevaría otra sanción de 1.000 euros y detracción de 6 puntos del permiso.

Al solicitar datos del permiso de conducción de la persona que pilotaba el vehículo pesado, la Guardia Civil verificó que le constaba una suspensión temporal por sentencia judicial de un año y ocho meses de dicho permiso, por lo que se le investigó y se le instruyeron diligencias como presunto autor de delito contra la seguridad vial, recogido en el artículo 384 del Código Penal, para resolución en juicio rápido, que puede ser castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la multa de doce a veinticuatro meses y trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días.

Finalizando la inspectora, los guardias civiles detectaron que el conductor no llevaba inserta la tarjeta u hoja de registro en el tacógrafo exigible en este tipo de transporte y la cabeza tractora carecía de seguro obligatorio desde el pasado mes de mayo, por lo que fue denunciado a la Dirección General de Transportes, Costas y Puertos de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y a la Jefatura Provincial de Tráfico, respectivamente y que llevan aparejadas unas sanciones de 2.001 euros, la primera infracción, y 2.800 euros la segunda.

Dada la peligrosidad que comporta la circulación de un vehículo en estas condiciones y la merma de reflejos que la ingestión de alcohol/ drogas conlleva, además de constituir el elemento utilizado para la comisión del hecho delictivo, el vehículo fue inmovilizado hasta que otro conductor habilitado pudo hacerse cargo del mismo, sin perjuicio de quedar a disposición de la autoridad judicial competente.

El investigado, junto con las diligencias instruidas, ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Cartagena (Murcia), para la celebración del correspondiente juicio rápido.

Asimismo, la Benemérita sigue reiterando su mensaje a aquellos conductores que de forma imprudente y temeraria, y a pesar de las campañas y advertencias de la Dirección General de Tráfico, conducen después de haber bebido o tomado drogas, recordando que, sin perjuicio de la sistemática realización de controles preventivos ordinarios o especiales, se practicaran las preceptivas pruebas de alcoholemia y drogas a todos los conductores que sean denunciados por la comisión de infracciones, implicación en accidentes o aquellos otros en que se detecte su consumo en el curso de otras actividades de vigilancia e inspección que se lleven a cabo.

Estas actuaciones tienen la finalidad de concienciar a los ciudadanos de la incompatibilidad de estas sustancias con la conducción, dada la merma de reflejos y capacidades que para el control de los vehículos suponen, y garantizar así la seguridad vial en nuestras carreteras, evitando, de esta forma, la producción de accidentes de circulación y las graves consecuencias que éstos acarrean.

Cerca de 3.000 conductores controlados durante el fin de semana

Durante este fin de semana y en los diferentes dispositivos de verificación de alcoholemia y drogas desplegados, la Agrupación de Tráfico de la Región de Murcia ha controlado a un total de 2.875 conductores, de los cuales 34 arrojaron resultado positivo en alcohol (1,18%). Entre éstos se ha detenido a cinco conductores por hacerlo bajo la influencia de alcohol, que han sido puestos a disposición judicial, y el resto han sido denunciados por infracción administrativa (alcoholemia) ante la Jefatura Provincial de Trafico de Murcia. Así mismo han sido denunciados 23 conductores por circular habiendo consumido drogas u otras sustancias estupefacientes prohibidas.