En la Romería de cada 16 de julio, San Pedro del Pinatar invita a sus ciudadanos y visitantes a completar el recorrido que hace la imagen de la Virgen del Carmen en procesión. Esa es la realidad de esta fiesta que todo el mundo conoce, pero esta fiesta tiene mucha historia detrás. ¿Sabías que al principio se realizaba en aguas del Mar Mediterráneo? ¿O que los pescadores, para poder adquirir la talla actual de la Virgen, tuvieron que renunciar a lo poco que ganaban en el mar? En La Opinión te acercamos a su historia. 

Esta celebración cuenta con casi 130 años de antigüedad. En la restauración de la iglesia de 1974 se descubrió un escudo carmelitano en el arco de una capilla que permitió datar la existencia del culto a la Virgen del Carmen ya en el siglo XVIII, pero fue en 1892 cuando se decidió embarcar por primera vez a la Patrona de los Pescadores y peregrinar en romería todos los años por el Mar Menor.

Aunque parece ser que dos años antes de esta fecha ya se llevaba en procesión, pero a la playa de El Mojón donde existía una flota pesquera importante. Todo indica que un temporal de levante aconsejó posteriormente que la romería se trasladase a las aguas más tranquilas del Mar Menor.

Foto antigua de la procesión

Foto antigua de la procesión Ayto San Pedro

En 1940, la Cofradía de Pescadores adquirió la talla actual por mil pesetas, lo que aquellos años supuso un gran esfuerzo por parte de los pescadores, al renunciar a una parte importante de lo poco que ganaban en el mar para sufragar ese gasto.

La corona que porta actualmente la imagen fue regalo de la Asociación de la Virgen del Carmen en su Coronación Canónica, que tuvo lugar el 9 de julio de 2004, donde se sustituyó la pequeña corona que portaba por otra de aureola abierta decorada con rayos, 16 estrellas, el símbolo marino del ancla y una cruz central.

Esta tradicional procesión marítima lleva realizándose desde 1892. A esa primera procesión acudieron multitud de personas para la época, pues el evento resultó nuevo y original. El trono se situó en una lancha y de ella tiraba un barco mitad vapor y mitad vela latina llamado ‘Julito’, propiedad del Barón de Benifayó, D. Julio Falcó D´Adda; siguiéndolo iban gran cantidad de barcos (laudes, bucetas, faluchos latinos…), adornados con banderolas, gallardetes y cadenetas hechas de papel.

La Romería de la Virgen del Carmen fue declarada de Interés Turístico Regional en 1965