La situación provocada por la pandemia de la covid-19, el confinamiento domiciliario y las restricciones sociales, ha afectado notablemente a toda la población, pero especialmente al colectivo de personas mayores de 65 años, que en el municipio de Molina de Segura alcanza las 9,345 personas, un 12,8 por ciento del total. Por ello, el Ayuntamiento de este municipio presentó ayer la primera fase del Plan de Desescalada Físico-Emocional de los Mayores.

El alcalde de Molina, Eliseo García, informó que se incluirán actividades nuevas que ponen el acento en trabajar aspectos relacionados con las secuelas emocionales de la situación vivida este último año. «Para algunas personas mayores ha sido muy complicado esquivar el deterioro físico y psicológico que tantos meses de confinamiento y soledad han provocado, algo, que sólo la empatía y el apoyo moral de la inmensa mayoría de la sociedad ha sido capaz de mitigar».

Toda la programación se desarrollará con la participación de los 19 centros de mayores que hay en el municipio. Paseos saludables, conciertos, y la participación en actos de apoyo al colectivo LGTBI en la plaza Pedro Zerolo, entre las actividades.