Los habitantes de la Vega Alta, y en concreto los de la localidad de Cieza, volvieron a sufrir este domingo otro episodio de contaminación al registrarse sobre ellos una densa capa de humo negro procedente de las quemas antiheladas en las algunas de las explotaciones agrícolas de la comarca. Los productores con fincas destinadas a los cultivos de frutales suelen emplear botes de parafina, estufas de fuel o balas de paja para quemar con el fin de evitar, en esta ocasión, heladas tardías en los campos. Durante los meses de febrero y marzo, ante la posibilidad de que las heladas produzcan importantes daños en variedades de frutales que se encuentran en estado de flor, los agricultores recurren a estos utensilios para generar calor en las fincas, pero diferentes organizaciones como Ecologistas en Acción han denunciado los episodios de contaminación del aire que producen estas quemas antiheladas.

De hecho, el pasado mes de enero la Fiscalía de Medio Ambiente abrió diligencias para investigar la quema de productos químicos en la comarca de la Vega Alta, unas diligencias que se suman a las que ya maneja el ministerio público en referencia a las quemas agrícolas en Murcia. "El origen está en la quema de parafina y fuel principalmente en algunas explotaciones agrícolas de la comarca cuyos frutales están el flor. Es la otra cara de la floración de Cieza", señalan desde la organización ecologista, quien denuncia que estas prácticas vulneran los firmado por cuatro direcciones generales en 2019 que recomendaban en una resolución "La prohibición de las quemas de balas de paja y de sustancias químicas tóxicas en cultivos agrícolas con objeto de mitigar el efecto de las heladas (al existir alternativas adecuadas)".

Los agricultores señalan que el uso de aceite de parafina está regulado por el Ministerio de Agricultura y se emplea como producto fitosanitario. Pero frente a esto desde Ecologistas en Acción denuncian “las quemas antiheladas provocan que la población afectada esté respirando durante estos episodios un aire con valores de contaminación extremadamente altos que pueden llegar a mantenerse hasta 10 y 11 horas consecutivas”. La organización señala que la unidad móvil de la Red de Vigilancia de la Calidad del Aire ha llegado a registrar en Cieza concentraciones horarias de PM10 de 915 microgramos/m3, es decir, "un valor casi 20 veces por encima del umbral que se considera como indicador de una mala calidad del aire”.