El convento de las carmelitas de Caravaca será público, así lo han confirmado el presidente del Ejecutivo Regional, Fernando López Miras, junto al alcalde de Caravaca, José Francisco García, en una comparecencia que se realizaba esta mañana en el propio convento.

Tras la marcha de las madres Carmelitas a Valdelentisco (Tallante), el inmueble fue adquirido por la empresa Parador del Convento con el fin de construir un hotel en el municipio. Posteriormente la crisis hizo que el edificio pasará a manos de Bankia y por último a un fondo de inversión.

El consistorio enviaba, a finales de 2019, un requerimiento a los actuales propietarios para que realizarán actuaciones de conversación en ciertas zonas del convento, debido a su mal estado.

Se trata de un edificio compuesto por tres plantas, dos por la calle Mayor y debido al desnivel con la zona del huerto, una tercera planta bajo rasante respecto a dicha calle.

La estructura del inmueble es de muros de carga, vigas de madera y forjados de viguetas de madera con revoltones de ladrillo.

El inmueble tiene forma trapezoidal con dos crujías, una exterior y otra que constituye el ándito alrededor de un patio central. Dispone de 26 celdas.

La superficie del solar es de unos 3.000 metros cuadrados y la superficie construida es de 4.121 m2. Así pues, el edificio posee dos partes: la zona conventual con su correspondiente zona de huerta, y la iglesia. El convento es del más puro estilo contrarreformista, mientras que la iglesia fue enriquecida durante el S. XVIII con una interesante decoración rococó de finales de la citada centuria. Ambos edificios se encuentran comunicados interiormente.