13 de septiembre de 2019
13.09.2019
DANA

Molina: ''Estamos deseando que el río baje para poder volver a nuestras casas''

Más de media centena de vecinos de la zona de huerta de la localidad han sido evacuados al Cifea tras tener que abandonar sus viviendas por las fuertes lluvias y por la crecida del Segura

13.09.2019 | 12:03
Vecinos de Molina alojados en el Cifea, esta mañana.

La noche en el término municipal de Molina de Segura no ha sido fácil. Bomberos, efectivos de Cruz Roja, Protección Civil del municipio y servicios de Emergencia han tenido que realizar operaciones de rescate de vecinos atrapados en sus casas, sobre todo en la zona de huerta. Se trata hasta ahora de la parte más afectada, ya que prácticamente todo el agua que ha caído en estas últimas 24 horas ha ido a parar a estas zonas, como la Huerta de Arriba y prolongación de Cañada Morcillo, Huerta de Abajo, Barrio de Santa Rita-Balsa del Lino, la zona de la Ermita y huerta de La Ribera hasta Los Felices.

José Manuel Linares, uno de los vecinos que tuvieron que abandonar su casa situada en los alrededores del campo de fútbol Sánchez Cánovas, ha señalado que tanto él como su familia han pasado la noche en casa de su abuela: ''A las doce de la noche vimos que nuestra zona estaba totalmente anegada. Mi casa está a 200 metros del río y el bancal y la cochera de mi casa se han inundado. La casa es lo que nos preocupa, estamos deseando que el río baje para poder entrar y ver la casa''.

Los que no han podido alojarse en casas de familiares, amigos o conocidos han sido llevados al Centro Integrado de Formación y Experiencias Agrarias (Cifea) de Molina de Segura, ubicado en la Avenida Gutiérrez Mellado de la localidad. A esta hora hay unas 55 personas alojadas en su interior. El director del Cifea, Pedro Angosto, ha señalado que han ido entrando personas durante todo el día de ayer e incluso durante esta madrugada ''en situaciones límite, muy mojadas y empapadas, en estado de shock''.

Angosto ha indicado que actualmente en el espacio desde menores de edad hasta ancianos. ''Anoche organizamos una cena con el apoyo de Cruz Roja, el Ayuntamiento de Molina y Protección Civil y esta mañana hemos servido un desayuno. Les hemos ofrecido también una habitación con camas con agua caliente para poder ducharse. En definitiva, hemos traído alimentos de primera necesidad, así como ropa. En el centro hay preparadas casi un centenar de camas para las personas que tengan que ser evacuadas.

''Hemos podido dormir poco, pensando en lo que se nos puede venir encima. Dentro de lo que cabe, estamos aquí seguros y atendidos'', señalan Laura y Demetrio, dos vecinos de Santa Rita. ''Nos dio tiempo a avisar a la Policía ayer por la tarde antes de que el agua llegara a nuestra casa'', anunciaba Laura.

Demetrio tenía que haber asistido hoy a la consulta médica porque se sometió hace unos días a una operación en la que le tuvieron que amputar el dedo de un pie. Además, es diabético, ''pero por suerte nos han ofrecido de todo: higiene, comida, alojamiento... Salimos de casa con lo puesto y poco más, con lo que nos dio tiempo a coger. No sabemos cuándo vamos a poder regresar a nuestras casas''.

Al centro han acudido esta mañana para conocer de primera mano la situación Faustino Herrero, presidente autonómico de Cruz Roja; José Luis Morera, secretario general de Cruz Roja en Murcia; así como la presidenta de Cruz Roja en Molina de Segura, María José Almagro, entre otros. Más tarde han asistido la alcaldesa de Molina de Segura, Esther Clavero; así como concejales del equipo de Gobierno del Ayuntamiento molinense para visitar a las personas damnificadas.

''Prácticamente todos los alojados en el Cifea son de la zona de la huerta, muchos han apurado hasta el último momento para salir de sus hogares porque no querían abandonarlo. Se les ha tenido que evacuar porque sus vidas ya estaban en riesgo'', anunciaba el director del centro.

Es un caso que ha vivido en sus propias carnes Sergio, otro de los vecinos de la parte baja de Santa Rita. Su mujer, en un primer momento, se negó a abandonar su casa si su perra no iba con ellos. ''Si la perra no puede ir, yo tampoco. Si muere mi perra, muero yo'', le aseguraba ella. ''A las dos de la mañana comenzó a subir el agua, llamé al 112 e intentaron rescatarnos en una barca hinchable. Nos sacaron a varios vecinos, pero mi mujer, como padece de asma, se fatigó y se quedó sin conocimiento. Tuvo que ser trasladada hasta la Arrixaca, donde va a estar en observación. La perra, por suerte, pude traérmela'', ha asegurado el afectado.

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