12 de agosto de 2019
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Toros

'Puerta Grande' para Ferrer y El Galo en la primera de Blanca

La novillada de José Luis Pereda estuvo muy bien presentada, sobre todo el último novillo

11.08.2019 | 22:43
El Galo en una Lopecina.

Abrió la tarde, casi asfixiante, el murciano Fran Ferrer, donde con el capote apenas pudo sujetar a un novillo bien presentado y justo de fuerzas. Realizó una discreta faena de muleta, donde su voluntad estuvo por encima de cualquier otra consideración artística, aunque hubo fases en las que divirtió al público.

Destacaron dos pases de pecho. Concluyó a la segunda, entrando a la suerte contraria, con una estocada desprendida.
Con una larga cambiada saludó el de Zeneta a su segundo novillo, sufriendo después una fuerte tarascada. En banderillas, su peón Dominguín fue alcanzado contra las tablas, propinándole el novillo un fuerte golpe en su pierna derecha, recuperándose sin más.

Con la muleta, siguió la misma tónica que en su primero, sin llegar a cruzarse en ningún momento. Puso sobre la arena mucha voluntad, dejando claro que aún le faltan tardes de toreo y que necesita fajarse más en esta dura profesión. Concluyó de estocada trasera y caída, recibiendo una oreja como trofeo. A Fran Ferrer le acompañaron casi 200 seguidores de su peña.

Al Galo le tocó un primer novillo complicado y mansurrón con el que no pudo lucirse ni con el capote ni en banderillas. Tuvo derroche de facultades y entrega con la muleta, donde lo intentó todo, incluso torear de rodillas sin llegar a cuajar. Durante la faena llegó a ser desarmado hasta en tres ocasiones. Cerró con cuatro manoletinas, dejando estocada y media, necesitando posteriormente varios descabellos.

En el segundo de su lote, mejoró en el tercio de capote, intercalando verónicas con chicuelinas, cerrando con una media ante un novillo que estaba apunto de cumplir los cuatro años. Realizó un quite donde predominaron las Lopezinas, volviendo a colocar banderillas, algo mejor esta vez.

Con la muleta, toreó con mucha decisión, aunque toro y torero se fueron apagando conforme avanzaba la faena. El francés tuvo entonces que recurrir a los adornos y a los desplantes. Entró a matar en la suerte natural, como un jabato, lanzándose al novillo y dejando una gran estocada de efecto inmediato.

Un conclusión de faena que llevó al alboroto en los tendidos, respondiendo la presidencia con dos pañuelos blancos, lo que le valió la Puerta Grande de la portátil del municipio de Blanca.

La feria prosigue el próximo miércoles con el rejoneador Cuauhtémoc Ayala y los novilleros Orozco y José Ruiz.

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