08 de agosto de 2019
08.08.2019
Sucesos

Buscan a un pirómano que quema solares y contenedores en Cieza

La Policía Local y los Bomberos llevan desde principios de agosto sofocando incendios casi a diario y todos parecen ser intencionados

08.08.2019 | 04:00
Cerca de la Ermita del Santo Cristo ardían alrededor de 1.500 metros cuadrados de matorrales.

La Guardia Civil investiga si detrás de los incendios que desde hace días asolan el municipio de Cieza está la mano de un pirómano, dicen fuentes cercanas al caso.

El pasado 2 de agosto, muy cerca de la Ermita del Santo Cristo, ardían alrededor de 1.500 metros cuadrados de matorrales. Agentes de la Policía Local y Bomberos se movilizaron a la zona, extinguieron las llamas y todo quedó en un susto, pues nadie salió herido. Si bien podría achacarse a las altas temperaturas (y al estado del solar, ya que, según vecinos, no se limpia) lo ocurrido, el caso es que no fue un incendio aislado. Desde entonces hasta ahora, ha habido ya cerca de media docena de avisos por fuego. Y todos, apuntan fuentes próximas a la investigación, parecen ser a propósito.

El martes por la noche, sin ir más lejos, alguien pegaba fuego a unos contenedores ubicados en el Camino de Murcia, en el mismo pueblo. Y el fuego se propagaba hasta un coche que estaba aparcado al lado. La Policía Local también atendió el aviso de un fuego intencionado en un solar.

Los investigadores no sabrán, hasta que no den con el sujeto en cuestión, si se trata de un gamberro o de una persona con una patología. Y es que la piromanía es un trastorno relacionado con el control de impulsos vinculado a la atracción por el fuego. Tener deseos de hacer destrozos en la vía pública es otra cosa.

Cuando por fin se localice a este individuo, se le investigaría por varios delitos de incendio, que se enmarca en el apartado de delitos contra la seguridad colectiva del Código Penal.

El mes pasado, dos menores, de 15 y 16 años respectivamente, eran detenidos como presuntos autores de varios incendios en la localidad de San Javier, informan fuentes cercanas a la investigación. No se descarta que, en el caso de Cieza, también se trate de menores.

En aquella ocasión, la Policía Local recibía varias llamadas para alertar de que había llamas en al menos cinco puntos del municipio costero. En concreto, había cinco fuegos de matorral. Aquel día, los agentes no dieron con ningún sospechoso. Pero es que al día siguiente continuaron los incendios. El escenario, el Polígono Industrial Los Urreas. Había varios focos. En concreto, le habían pegado fuego a residuos, podas y basura en general. Quienes lo vieron llamaron de nuevo a la Policía.

Hasta el lugar se desplazó una patrulla, que inspeccionó la zona. Casi al mismo tiempo, otro fuego, en esta ocasión en un lugar peligroso: un lateral de la autovía. Las llamas y el humo interferían en la visibilidad de los conductores.

Mientras los bomberos se ocupaban de sofocar los fuegos, la Policía seguía buscando al responsable. Justo cuando estaban en la autovía, vieron cómo empezaba a arder otra zona, justo al otro lado de la carretera. Los agentes entraron entonces por un túnel que comunica los dos lados de la autovía. Llegaron y pillaron in fraganti a dos adolescentes.

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