14 de julio de 2019
14.07.2019
Fiestas

Los toros bloquean las carreras

Las reses complicaron ayer las carreras de los mozos que se concentraron en el recorrido de Moratalla en uno de los encierros que más público tuvo, con los alojamientos rozando el lleno

14.07.2019 | 09:48
Las reses complicaron las carreras de los mozos.

Encierro rápido y muy agrupado, el tercero de las fiestas en honor al Cristo del Rayo en Moratalla. Los toros de El Rellano ascendieron con los cabestros hasta la parte superior del recorrido, complicando más la posibilidad de carreras entre los mozos de que se concentraban en el recorrido.

Con todos los alojamientos rurales de las proximidades de Moratalla rozando el lleno, el encierro de ayer fue uno de los que más público congregó en lo que llevamos de fiestas. Posteriormente tuvo lugar la popular suelta por los cercanos del municipio que se saldó con algún tropezón o enganche sin mayor consecuencia.

Esta mañana, el encierro tendrá lugar a las 9 de la mañana y las protagonistas serán las reses bravas de Los Jarales.

Según recuerda el historiador local, Marcial García, hasta el siglo XIX, la fiesta era solo víspera, siendo el componente principal de los festejos la pólvora, repiques de campanas, función con sermón de algún 'pico de oro' cotizado y la procesión, con baile de gitanos durante ella. También se hacían comedias, música de dulzainas y de la capilla parroquial, y otros divertimentos o regocijos.

Desde mediados de dicho siglo, al haberse quedado sin rentas la mayordomía de la Virgen de Septiembre (fiestas el 7 y 8 de dicho mes), se hizo cargo de los encierros, que anteriormente se habían celebrado en dichos días y en San Miguel de Septiembre, durante la feria, en honor del Santísimo Aparecimiento.

Desde entonces, y según los ritmos económicos y políticos, las fiestas han ido creciendo, sobre todo en los encierros de toros, veladas, musicales y literarias, y otros actos, así como creciendo el número de días festivos, hasta completar la semana.

También desde los años sesenta de dicho siglo, a editar un programa que fue convirtiéndose en Revista de Fiestas, con todo tipo de participaciones.

Por la mañana se vivieron momentos de tensión, cuando un toro se escapaba del resto del grupo, durante el traslado por vereda de los astados. Cuando la manada se estaba aproximando a la depuradora del municipio, cerca del casco urbano, uno de los bureles se adelantó cogiendo un camino diferente al de sus hermanos. Los caballistas se tuvieron que emplear a fondo para darle alcance y reconducirlo a la zona de corrales. El alcalde de Moratalla, Jesús Amo, ponía de manifiesto el trabajo de los jinetes y pastores que se encargan de este traslado. También hacía un llamamiento a la calma y afortunadamente no hubo que lamentar ningún herido.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook