27 de junio de 2019
27.06.2019
Judicial

Multan a un restaurante de San Javier por celebrar una boda en la playa

Pusieron, sin autorización alguna, una plataforma en la arena de El Pedruchillo, con espacio suficiente para cien sillas y un altar

27.06.2019 | 10:48
Preparación de una boda en la playa.

Una multa de 1.800 euros. Es lo que le ha caído al dueño de un restaurante de San Javier por celebrar una boda en la playa sin tener los permisos reglamentarios.

Según la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia, que confirma la sanción, lo que hicieron fue instalar, sin autorización alguna, una plataforma en la arena, «con espacio suficiente para cien sillas y un altar». Lo hicieron en la playa de El Pedruchillo, en la citada localidad.

Todo empezó con una denuncia de la Policía Local de San Javier, que vio lo que tenían montado. Montar aquello resultaba «incompatible con el uso común, libre, público y gratuito de tal espacio por el público en general, durante todo el tiempo que duró el evento», indica la sentencia.

«Y dicha ocupación, no autorizada, perseguía la obtención de una rentabilidad económica» por parte del restaurante, «resultando vana la alegación de esta relativa a que no tuvo ninguna participación en la organización de la ceremonia, ya que a esta le siguió, sin solución de continuidad, la celebración de un banquete, tal y como se reconoce expresamente en la demanda, obteniendo por ello los consiguientes bene?cios económicos que no habría tenido de no celebrarse la boda en la playa», prosigue la sentencia.

El caso es que es legal celebrar bodas en la playa, pero pidiendo permiso. «Estarán sujetas a previa autorización administrativa las actividades en las que, aun sin requerir obras o instalaciones de ningún tipo, concurran circunstancias especiales de intensidad, peligrosidad o rentabilidad, y asimismo la ocupación del dominio público marítimoterrestre con instalaciones desmontables o con bienes muebles», se detalla en la Ley de Costas y recuerda el TSJ.

Allá por abril del año pasado, el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, anunciaba que el turismo de bodas se incorporaba oficialmente a la oferta turística del municipio «tras haber conseguido dar amparo legal a una práctica en auge generadora de nuevas oportunidades como son las bodas en la playa», dijo. Luengo estuvo acompañado en aquel acto por el jefe de la Demarcación de Costas en Murcia, Francisco Marín Arnaldos, y por numerosos empresarios del sector.

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